Bienvenido a nuestro foro. Por favor identificate o registrate.

    Entrar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión
News:
Bienvenidos a METÁFORAS.
Foro inaugurado el 23 de noviembre de 2008.
Ricard. In memoriam, 7 de agosto de 2009.
Páginas: [1]
  Imprimir  
Autor Tema: ¡BUENOS DÍAS, SEÑOR SOL!  (Leído 2330 veces)
0 Usuarios y 1 Visitante están viendo este tema.
carende
Colaboración literaria
Metafóric@
*****
Mensajes: 1963


« : Agosto 31, 2010, 03:25:21 »


 
Escrito para Adrián.
Un niño de un añito.

¡BUENOS DÍAS, SEÑOR SOL!

Todas las mañanas, desde que nació Adrián,  el señor Sol venía a saludarlo cantando una  bonita canción mientras bailaba entre las nubes:
-¡Buenos días, Adry,  corazóooooooon!
 Y  siempre,  la yaya respondía al Señor Sol porque  el bebe  aún  no sabía hablar:
- Bien, ¿y tú?, ¿cómo estás,señor Sol?
 Y así el sol y la yaya hacían  llegar a los oiditos de Adrián la misma melodía:
-¡Buenos días, señor Sol, ¿cómo está mi corazón?, uuuuuuum, uuuummmmm.

Un día, la yaya y Adrián vieron que la mañana  no se hacía de color blanco y que el señor Sol no venía a saludar. Entonces,  la yaya se asomó a la ventana y vio  que una Nube muy espesa, casi como un chocolate,  se había puesto delante del señor Sol, y por  eso el señor Sol estaba triste  y lloraba.
La yaya no quería ver triste al señor Sol y  corrió a decirle  a la Nube que se fuese un poquito  para otro lado,  pues el señor Sol no podía salir; pero, …  A la Nube no le apetecía porque ese día estaba un poquito traviesa.
La yaya no se quería enfadar y darle con un palo a la Nube pues las nubes son siempre buenas y debíamos convencerla.  No había manera, la Nube estaba demasiado  oscura y cuando el señor Sol intentaba  moverse, ella rápidamente se ponía delante.
 Así que  a la yaya no  le quedó más remedio que ir a charlar con el señor Viento.  Cuando el Viento escuchó que el señor Sol lloraba porque la Nube no lo dejaba salir,  fue cerca de la Nube, y dió un soplo gigante y la Nube negra se fue.
 Entonces  Adrián y la yaya vieron como el  señor  Sol sonreía e iba desplegando sus rayitos y haciendo blanca la mañana.
 Al poco rato fue a dar los buenos días a su amiguito Adrián cantando, como siempre:
- ¡Buenos días!, corazón.
- Buenos días,señor  Sol.

Ahora, los  tres estaban muy felices. Y, colorín colorado este cuento se ha acabado.

Carende
Su yaya Mamen 


En línea

Carende
Páginas: [1]
  Imprimir  
 
Ir a: