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Bienvenidos a METÁFORAS.
Foro inaugurado el 23 de noviembre de 2008.
Ricard. In memoriam, 7 de agosto de 2009.
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Autor Tema: Temporada tres en metáfora  (Leído 2595 veces)
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ojaldeb
Colaboración literaria
Metafóric@
*****
Mensajes: 773



« : Noviembre 12, 2009, 06:15:12 »


¿Cuántas chinas
        caben
        dentro
      de una bota
                      enamorada?
     ¿Cuánto encono en la luz de un cuchillo sagaz?


*****

A modo de aguacero insistente
bulle en mi cabeza

un hervor de luz a quemarropa.

En la oscuridad,
el ojo trenza en el ojo,
su cortina de relámpagos.

Palabras, palabras,
me peinan a sus vientos, dormido
tras un párpado de lluvia.


*****

El azul se esconde tras las nubes

de una boca ensangrentada.

¿Quién sabe más del silencio?


*****

Se ríe el olmo,
     de las ramas al tronco,
paso de hormigas.


*****


Frente la facultad de gerodontología


Se amanecen de dos en dos
las lenguas jóvenes
              en el jardín.

Tú, viejo paladar terrizo,
                     ausente,
rumias tu tregua de saliva.

                         (Al atardecer,
 cada cual a solas con sus fuegos)

 El sol les escupe naranjas.


*****


Mi príncipe, tu coño y mi polla
se miran en los armarios.

¡Venga,
           a las lunas!

Flamantes edenes listos
para el desencuentro


*****


Érase una vez la culpa

con su equipaje de palos,

comiendo oreja de niño.


Machacona como un rap,

                    ¡rap!

                            ¡rap!

                                     El rap de la sangre.

Arrobaba en los espejos.
El niño se adormeció
                          y las celestiales letras

raptaron todos sus puños.


*****


La cruz y el mármol

—¿Harto?— le dijo.
—Mucho; pero no vine a dialogar.

Del polvo lo mejor,
el ímpetu de los preámbulos.

Lo sabe ahora.

Desnuda, en marmoleñas sábanas,
la muerte le mostró la vida.


*****

Océanos de enciclopedia


Océanos escritos en hojas de agua

La velada mitad,
esta noche decae por mi costa;
celeste, cristalina,
se me funde en las manos.

Mas olas no son páginas,
pese a su desnudez.

Trozos de tinta insatisfecha,
en la cara invisible de la luna.


*****


Las flores

Cuando despabilé,   
ya no estaban allí.

Yacen, supongo,
sin asear,
marchitas,
presas en los colmillos de los sueños;
como los dinosaurios 
o las palabras.


*****


Epitafio en urna


Siempre rehuyó cualquier incendio,

para terminar solo,

quemado.

¡Y, mientras, su vida a la cara
                                      suspirándole!



*****


Labrada por las horas

En un banco de piedra
decía sus canciones,
bañábanse gorriones
en su boca de yedra.

Por su cantal,
                          al viento,
escupían las gentes
mondongos apetentes,
espíritus, cemento.

Hoy su busto de ala,
libre ya de aguamala,
los ojos acristala.

¿Su popularidad?...
otra cuenca de cálamos
en busca del crepúsculo.


*****

Esperando hacer blanco

Tropiezas
—no dos—
sino miles de ve
                            ces en los mismos
guijarros.
Buscan tus dedos, el poema cruje,
territorio de hojaldre.

*****

SED

Un mar buscándose a sí mismo
en su bleizer de olas.

La luna, ¡tan totémica!,
en el espejo adoquina su ala.
   
Dos güisquis, dos eslóganes,
un primario confín.

Furioso baile
—palíndroma serpiente—
torcaz de los orgasmos.

A las primeras luces,
las caracolas, su grave quietud.


*****


El miedo apremia.
Corre,
         se ampara
bajo las uñas.


*****

Noche eterna (sedaka)

¿Cómo no ve
esclarecer el día,
aletear los pájaros?

Sobre los ojos
de las aves noctámbulas,
golondrinos oscuros.


*****


¿Cómo no ve
el eminente sol,
aletear los pájaros?

Sobre los ojos
de las aves noctámbulas,
etéreos tisúes.


*****

Más lejos que la vida
cruza el espacio
una luz sin su estrella.
La eternidad se dirige hacia aquí,
huyendo de su tumba.
   A la vista, ni un escondrijo
donde morir a solas.

*****

Tres de la madrugada


Los recuerdos 
se han instalado en las ventanas.

Llueve

tras de los ojos, las voces
gotean en los cristales.

Colmillos de plata, la luna sonríe,
me mira cruel.

El silencio escurre
entre pétalos
                    y púas.

Un mundo ilusorio: el corazón.

*****

Los recuerdos 
conquistaron las ventanas.
Llueve tras los ojos,

voces

gotean en los cristales.

Colmillos de plata, la luna sonríe,
me mira cruel.

El silencio escurre
entre pétalos
                    y púas.

El poema oscurece el reloj.


*****

Tres de la madrugada


Las voces truenan
—aprisionadas—
en el  relámpago.

Cautivas de los ojos,
rastrean el suicidio,
 pretenden 
              colonizar
su luz.

El poema eclipsa la hoja.


*****

En la penumbra

     Un ramillete de muñones
     gime,
             se arquea,
     fornica.

     Desnudos párrafos
     clavan sus uñas en los ojos de la luz.


*****


Tam Tam mayestático el del corazón,
pechera de lunas,
quebradizo púlpito
al oír pudrirse nuestros huesos
en las boqueadas de los calendarios.


*****

Crujen metálicas las letras.
 Los símbolos
se convierten en pétalos. Las flores
descarrilan el tren de la sintaxis.











« Última modificación: Noviembre 13, 2009, 06:07:44 por ojaldeb » En línea

Bienaventuradas las reglas de la métrica
que anulan las respuestas automáticas,
nos fuerzan a pensar dos veces
y nos liberan de los grilletes del Yo.

W. H. AUDEN,
Erial
Metafóric@
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Mensajes: 515



« Respuesta #1 : Noviembre 12, 2009, 08:14:57 »

Para mi un regalo. Me gusta tu poesía.
En línea
ojaldeb
Colaboración literaria
Metafóric@
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Mensajes: 773



« Respuesta #2 : Noviembre 12, 2009, 08:38:13 »

¿Qué te gustan mis humildes textos, Erial?, el regalo es para mí. Gracias.
En línea

Bienaventuradas las reglas de la métrica
que anulan las respuestas automáticas,
nos fuerzan a pensar dos veces
y nos liberan de los grilletes del Yo.

W. H. AUDEN,
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