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METÁFORAS => BLOG del FORO METÁFORAS => Mensaje iniciado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 04:36:56



Título: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 04:36:56

Calendo Griego

A ti, mi compañera

Consiénteme sacarte los zapatos
y encender con ternezas
los grises de tu agobio, el trajín del empleo.

Deja que frote tus menudos pies
—pulcras palomas—,
mi activa compañera de batir infortunios.

Porque juntas arresto en las mañanas
para vencer el surco y heñir el pan del día,
apóyate en mi hombro, reposa mientras late
mi corazón enamorado.

Dulces sueños, mi cómplice.
Cuando despiertes,
escucharé gustoso
la narración de tu rutina.


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 04:38:07
ojaldeb


Problemas

Serían más o menos las diez de la noche del jueves y estaba tumbado en mi cama, solo, pensando en que las cosas no me podían ir peor. Quería dormirme, pero… aun ahora no me resulta difícil recordar esos pensamientos que entonces no me soltaban.

Cincuenta y cinco ya —el jueves fue mi cumpleaños— y nadie se ha acordado de felicitarme, ni siquiera mi esposa, ni mi hijo. Nadie. Y como había tenido una bronca con mi jefe… Qué listo, que me quedase a echar horas ¿un trabajo urgente?, ¡ya!, y si le hago caso, ¿qué?, ¿me habría pagado luego todas las horas o sólo la mitad, como hace siempre?, que no, que estoy harto, que no echo ni una hora más, ¿no es él quien se lleva las ganancias?, que eche él las horas, si quiere. Y lo que me encontré al llegar a casa, después de estar todo el día aguantando putadas, llega uno a casa y ¡zas!, nada más pasar la puerta, ¡zas! la esposa de uno esperándole. Por la cara que ponía barrunté que no me esperaba para felicitarme el cumpleaños, menudo cómo me miraba antes de darme la noticia:
 
—"Tienes que ir a la comisaría, a tu hijo le han cogido rompiendo los cristales de las paradas del autobús, esta tarde llamaron, que fuera su padre a pagar la multa y a llevárselo".

¿Mi hijo…?, ¿qué pasa, que ella no es su madre?, ¡quinientos euros, sinvergüenza!, y el comisario:

—“¿No sabe usted que su hijo es responsabilidad suya?, ¿que es usted el que tiene la obligación de controlarle?"
—“¿Que si sé qué…?”

¡Claro que lo sabía!, por eso no dije ni mu, pagué, agaché la cabeza y me fui con el sinvergüenza y… luego, cuando le doy la bronca, va y me dice que él no tiene la culpa de haber nacido, que me hubiera puesto un globito, ¿un globito?, ¡joder!, si yo con su edad le digo a mi padre eso… me enciende las costillas con el cinto, ¡joder!, ¿y qué hago?, si regaño a la criaturita, malo, me toca discutir con su madre, y si no, ella luego va y me echa la culpa de su mala educación y de las cosas que hace la criatu… después del berrinche, encima, me fui a la cama sin cena.   
No sé cuánto tiempo estuve queriendo cerrar los ojos, ni sé la hora que era cuando me dormí; pero el sueño que tuve fue tan real que aún hoy, tres días después, lo veo como si  fuera una película que continuara pasando delante de mis ojos.   

Yo iba por un lugar que no reconocía, a mi alrededor, hasta donde me alcanzaba la vista, arena y unas rocas negras con formas redondeadas, igual a las de esas islas volcánicas. Por todas partes un vaho amarillo que salía del suelo, con un fuerte olor a  azufre, se me agarraba a la garganta robándome el resuello. De pronto, un ruido hizo que volviera la vista a mi derecha. Como unas hienas enanas, con el pelo negro y una enorme cabeza, iban y venían  entre las rocas. Sus ojos… ¡vaya ojos!, los de la niña del exorcista, los mismos, me miraban a la vez que me enseñaban los dientes y me gruñían. Empecé a correr, pero no avanzaba, era como si estuviera dando zancadas en el mismo palmo de tierra. Empecé a sentir el fuego de su aliento rozándome los tobillos. Cien zarpas me golpearon por detrás. Caí al suelo hecho una madeja. Dientes de acero se me hundían en los muslos, en los brazos, por toda la espalda. Oía, entre gruñidos, cómo mi carne se desgarraba. Me vi los huesos, mis propios huesos, de los que colgaban harapos de mi propia carne y… ¡zas! El silencio. Al principio no me ubicaba, aún sentía todo el cuerpo dolorido, empapado, ¿era sangre?, tenía la boca seca, pastosa, la luz entraba por la ventana, ¡por mi ventana! Me tuve que tocar para convencerme, ¡sólo había sido un sueño!, pero el corazón seguía pataleándome entre las costillas. Esa noche hasta los sueños iban a por mí. Miré el reloj, eran las tres de la madrugada. A mi derecha mi esposa, dormía. Me levanté con cuidado y fui a la habitación de mi chaval, también dormía. Me di una ducha para quitarme el sudor. Luego, en la cocina, puse la radio, uno de esos programas en los que la gente llama para contar sus cosas. Me serví un culito de güisqui con hielo. Se estaba bien allí, a oscuras, "empelotas" en medio de las corrientes de aire, con todas las ventanas de la casa abiertas de par en par, escuchando a aquella gente de la radio contar sus putos problemas.   


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 04:42:39
INTERCAMBIO
 

          Surca en mis manos suplicantes el dentado filo donde tirita mi alma e  incauta del canal soñoliento mi desolada  sangre. Proeza de  franco amor es el intercambio para sanarte.
       No más noches blanqueadas por gemidos  de pena incontrolable ni temer que nuestros pálpitos vaguen  entre  oscuras soledades.
       En las ondas  suaves de tu voz,  aguardo,  dispuesta con mi nave.  Si el perpetuo silencio reinara, juntos marcharíamos.
      Ay, amor, cómo duele este laberinto, alcoba  de clamores.  Han rasgado su embestida las luces radiantes de la concordia, y presa, en la oscura mascarilla,  urde de fantasmas nuestras sombras.
      Estoy muriendo  un poco, cada día; mi corazón cuitado y cobarde  implora  que no me falten tus besos ni caricias, ni tus ojos claros de aurora  blanca.
      Desde tu orilla,   percibo el mundo, sublime, envuelto en sedas y vainicas; me  exceden denuedos, y  resurjo gallarda de entre los estrechos riscos  y abruptas  e inexcusables cruces de la vida.
      Amor, ya ves, me haces falta.

Carende
02/02/11



Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 04:43:50
Amor de luna
 
La luna en mi ventana sombra lima,
no iluminó mis noches ya sin sueño,
no hizo plata en las olas y en su empeño
dejó la mar oculta en su calima.
 
El sol que en tus jardines era fuego
llegaba a mis vergeles sin fragancia
dejando escuetamente la constancia
de un tiempo sin espacio en este juego.
 
La lluvia incrementada cubre mantos
hace riachuelos de correr impuros
sin agua clara entre sus cauces duros
culebreando ortigas entre acantos.
 
Anhelo soy por otro amor de luna
en un jardín de rosas encendidas,
espero sus sonrisas desprendidas
y de un dulce besar como ninguna.
 
Argentará la luz en mi ventana,
florecerán en mi jardín las rosas,
las lluvias cambiarán a primorosas,
bendición y renuevo en hierba sana.
 
Su amor de luna, fruto de quimera
esperada ilusión es su llegada
para ello mi alma entusiasmada
sembró campos de nueva primavera.
 
                                                     Nαrdy
18-06-05


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 04:45:17
POR TAN DULCE AMOR SUSPIRO.
 
Por tan dulce amor suspiro,
en tu celo me consumo,
mi fragancia va en el humo,
gema, rayo en su zafiro.
 
En el latir de las albas
explosionan tus colores,
la linda faz de las flores
bendice los rezos malvas.
 
Y yo acudo a tu presencia
a empaparme de tu aliento,
aturdida te presiento
en el mar de mi conciencia.
 
A tu luz nacen mis versos,
de tus plantas olorosas
surgen virginales rosas
hacia ti sus tallos tersos.
 
Se murió la sombra fría
por el cerro y con presteza,
me libro de su fiereza
y vuelve al fin mi alegría.
 
Las sutiles golondrinas,
sus alas, rico tesoro,
peinan al sol con decoro
entre nubes diamantinas.

MªAntonia


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 04:46:25
CATARSIS DE EXEQUIAS Y DOLOR


Tañerán taciturnas las campanas
señalando el eclipse de un amor,
endosándome exequias y dolor,
letanías de lúgubres villanas.

En catarsis pernoctan mis mañanas,
languidece mi elán ante el rencor,
supitaño enemigo ejecutor.
Ultimátum de sílfides arcanas.

En penumbras, mi inerme voluntad
se consume en febril melancolía.
Solitud: el bemol de mi existencia.

 Su abandono conflagra sin piedad,
me carcome la acrónica agonía.
Pandemónium. En síntesis, demencia. 


Raúl Valdez

 02/16/2007


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 04:47:57

Alpha_Centaury

   
Si la voz falla

Si la voz falla,
ágil se ausenta entre la faz del viento,
se hace muro
de desconcierto;
rompe, fulmina, pega, frío y quieto.

Si la voz falla,
se convierte en fisura del silencio.


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 04:50:04

La calle del Cabrito

Pequeña , soy mínima, muda, casi invisible. No tengo recuerdos de mi vida anterior, no sé quién fui. En mi cabeza sólo habitan sus voces retumbando como en un eco interminable.
Todo era culpa mía, mi forma de ser, mi modo de vestir, mis palabras inadecuadas. A pesar del paso del tiempo no supe corregirme . Por todo ello, me encuentro en esta situación, sin salida, sin escape. Donde quiera que esté, él estará presente.

“ Podemos ayudarte”. Sus palabras no eran  diferentes a tantas otras.
Levanté la cabeza, en sus ojos  se veía algo más, una luz que sí parecía tener salida.  Alivio, eso sentí, sus pupilas mecían las mías. Aunque mi primera respuesta fue “no, dejadme en paz”.
Con cierta reserva, acepté  a tener un nuevo encuentro donde expondrían su modo de trabajar.

Acudí a la cita asustada, sin la certeza de para qué, ni con quién estaba citada, si era hombre o mujer, o ambos. Sólo sabía que su mirada sí era sincera, que creían en lo que decían, y su mensaje “ Podemos ayudarte” era real.
A día de hoy, no consigo recordar todas sus explicaciones, qué palabras usaron;  poco a poco me convencieron, de lo único que estoy segura es de la sensación. Me estaban regalando la libertad.  Sí, decidí tomarla, de cualquier modo apostaría por ella.

Tuvo que pasar mucho tiempo, yo era una mala alumna y me costó bastante aprender; las prácticas de interpretación parecían salir perfectas en los ensayos, después, llevadas a la práctica dejaban mucho que desear. En lo que sí tuve cierto triunfo fue en el manejo de los narcóticos y, extrañamente, tenía una puntería infalible.  Muy despacio, iba adquiriendo otras habilidades, el mejor resultado de todos fue que él me creía por completo aniquilada.

Según ellos, mis libertadores, ya estaba preparada para finalizar la tarea, y así lo creí.
Quise ser benevolente, piadosa, esperé que fuera un domingo,  él estaba más guapo que nunca. Salió de casa como siempre, dando un portazo después de llamarme “gorda de mierda”, yo saqué el bolso que ya tenía preparado en el armario, me quité la bata, y me calcé los mismos zapatos que llevaba la última vez al ingresar en el hospital, allí me llevaron rota, y ellos me compondrían para siempre. Dejé el televisor  en marcha, la luz del comedor encendida, y la olla expres silbando.  Con todo sigilo junté la puerta, bajando despacito las escaleras, en poco menos de veinte minutos estaría en el lugar escogido.


La calle estaba muy concurrida, bares, pubs y  sombríos garitos  inundaban el barrio, fácilmente lo distinguí entre los demás, esperé, no tardó en salir, subía  por la calle hasta llegar a un  callejón: calle del Cabrito,  como siempre, estaba a oscuras; era el sitio idóneo, y allí  de un certero disparo, lo abatí, cayó a plomo, su pobre cabecita no resistió el impacto.  Respiré, en muy poco tiempo estaba en casa,  cerré despacio la puerta, y la volví a abrir escandalosamente, a la vez que pulsaba el timbre de mi vecina,
Un poco de sal, eso fue lo que me llevó a llamar a su puerta, ella muy amable me la dio,  a la vez que me decía, “no te preocupes, la sal no se devuelve”; muchas gracias, de ningún modo podría devolverte el favor.

 Erial


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 04:51:32
Desde mi vuelo

Vuelo,
entre brumas
sin cadenas.
Mis tormentas,
rayos, furia.

Vuelo,
entre dudas.
Llanto, niega
la tristeza
cruel, usurpa.

Vuelo,
en burbujas
de quimeras.
Noches densas
me torturan

Liliana Valido


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 04:53:18
LA CONVERSACIÓN


Se dijeron alabanzas que, por decoro, no repetiré. El árabe pronunció su nombre sin omitir detalle, el chino mesuró su linaje acompañando a cada ancestro con espléndidas metáforas. Durante aquella conversación, que tuvo lugar en el desierto, nacieron y murieron oasis y civilizaciones.
   Al fin de los días, el chino degolló al árabe y abandonó el desierto.


   -¡Espléndido! –exclamé, aplaudiendo al narrador.
   Bioy Casares sonreía recostado en su silla.
   -¿No has aprendido nada? –preguntó Borges. Quizá había un deje de sorna en su voz, imperceptible para mí a causa de su acento argentino, pues me era extraño.
   Les miré confundido. Aún hoy me trastorna la dualidad de aquella sola palabra, la misma que subyace en las caras borrosas de mi recuerdo.


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 07:10:50

Mac de la Torre
   

El no Poeta

Pertinaz e infame hado
yo resisto tu señuelo,
¡arruina ya  mi desvelo!
Ojos en surco tostado.

Sintiéndome ruin bagazo
confina mi juicio al diestro,
si no conozco maestro,
de sabias letras ni trazo.

Como navío varado
soles conté con recelo,
cogí la pluma del suelo
en tregua con el tarado.

Arrogante, afloja el mazo,
raspa mi rostro siniestro,
tan rico convite vuestro
naciente de un novel lazo.

El guardián sutil y osado
me mostró radiante al cielo,
mira al frente con anhelo,
concluirás  roto y cansado.

Frunció la tinta un abrazo
esclava de lo que muestro,
terminé con mi secuestro;
oda libre en mi regazo.


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 07:12:11

altabix

   
Pude, pero no

Yo pude haberte amado; pero mis pasos me llevaban hacia otro lugar.
Pude haberte amado y te amé mientras  te observaba con nostalgia a medida que me alejaba.
Pude haber sido tu caricia,  los ojos que te miraran expectantes,  los labios que humedecieran tu boca.
 Tu frustración no fue peor que mi castigo,  constantemente recordando las nubes blancas bajo el cielo azul, de aquel día en que me alejé sin mirar al suelo, para que las calles que conocí contigo,  no retuvieran mis pasos.
Pude haberte amado;  pero caminaba hacia otro lugar.
El tiempo; caprichoso y perverso,  ha querido  cruzarte en mi camino.
Como dos barcos en alta mar.
Pude haberte amado, pero guardé silencio a tu paso.
No me reconociste; o sí, pero decidimos no vernos  y nos alejarnos de nuevo, como barcos que se cruzan en alta mar, que de súbito se vienen encima y de pronto de nuevo  lejos; muy lejos.
Yo pude haberte amado  como la sal está presente en la mar.
Pero ante el impulso de mi voz,  prevaleció el ahogo del deseo,  mas fui feliz.


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 07:21:46
Qué abúlico, distante, y qué vacío  todo,
qué lejos  se supone, es nube en lontananza.
 El sol sigue buscando carreras en la edad.
 La Muerte no ejecuta las horas de su marcha.

Invisible, remoto, qué débil me parece.
 Minutos sepulcrales en dos libros muy gruesos.
 Bullen las ropas frías de coladas ocultas
entre las voces viejas de malsanos recuerdos.
 
 Qué cerrazón, tan lívido, cuán triste y roto. Crudo,
 carente de  ternura, de espíritu, de vida.
 Ni una  gota de paz  reconstruye su esencia
 ni su estéril aliento lame la luz extinta.
 
La huella de su ocaso fue mortal. Nada existe,
solamente en el pecho se guardó la congoja
servil que encubre, inútil esa burla deforme
 y para ver lo estúpido de una manía rota.
 
Ignoto, rompe el suelo su tenaz pesadumbre.
Los payasos mantienen fijos pies circulares
intercambian mentiras por vil incomprensión.
Tentetiesas narices ofuscan los pesares.


Corregido en el foro Metáforas de Diana Gioia.
(c) María Teresa Aláez García. Mayte Aláez. Mtiag.Pernelle.


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 07:24:02
Candela Martí



LA ESPERANZA


Recala cual suave canto
o como brisa viajera,
al llegar colma la espera
y el penoso desencanto.       
Evapora todo el llanto
al revestirnos con sueños           
gloriosos y con empeños
engalanados de magia.
Su existencia nos presagia
dulces instantes risueños.


Esta suerte y su favor
nos otorgan la confianza;
con muy poco nos alcanza
para luchar con valor.
Se intuye, incluso, el temblor
de la frágil mariposa
al descubrir a la rosa,
libando de su belleza.
Es germen de gran riqueza
la esperanza esplendorosa.


Si esta virtud nos viste,
notamos que el corazón
se provee de pasión
y su hechizo nos asiste.
La vida no es ya triste
como en el tiempo pasado,
queda el mundo perdonado
si nos retorna el amor.
La alegría es mayor
si se vive esperanzado.


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 07:32:09

cielo claro

   
AUN CUANDO

En argollas inciertas surca el humo
de un cigarrillo atado entre mis dedos.
Reflexiones prensadas de intuición
apedrean mi juicio  al detenerse,
cincelando en mi ser un rompeolas.

Circundo mi esperanza para amarte, apacible,
sensitiva, diseño tu perfil,
lo precario aparece como un mar,
magulla con su orilla pedregosa
la sensatez cargada de mi fuerza.

Sigo sola quizás si no te encuentro,
aun cuando yo te tenga frente a mí.

(Freya)
25 Abril, 2012


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 07:38:40
   
A Elizabeth Benítez

                   

       No sé qué tienen las flores,  llorona,
                           las flores del camposanto…
                           Son Istmeño

Mi señora, ¿quién te consuela?
Tus brazos se conservan huecos,
los suyos, de rígido yeso,
buscan abrazar a la tierra.

No beses el vidrio, señora,
mantén su recuerdo templado,
sin la frialdad de este cuarto,
ni la blancura de sus ropas.

Ya no le exijas ni cuestiones,
son sus labios lúgubre cirio,
impasibles, gélidos, fijos;
a tus sollozos no responden.

No me preguntes el porqué,
mi señora, lo desconozco.
La solución de tus acosos
solamente la sabe él.

Ansía mitigar tus llagas,
pero su boca permanece
sujeta a los firmes grilletes
de la Parca.

Orlando


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 07:42:50
Bajo la mirada de Cupido

Hoy hace una noche cálida, la temperatura inusitadamente elevada para estas latitudes, incluso durante la época estival, parece haber impregnado las paredes de la habitación diminuta que me rodea, saturando las cortinas de un aire espeso y recargado. Apenas una suave brisa se filtra por la ventana permitiéndome respirar efluvios de nocturnidad.
El anacrónico edredón nórdico de vivos colores terracota y crema de mi cama, pequeño cómplice de mis noches de soledad que se convierte en tus brazos arropándome durante el sueño, reposa con dejadez en un costado desposeyéndome del tacto, del sentir sobre mi piel la ternura inmensa que atesoran tus abrazos, de esa sensación de estar a salvo, protegida del mundo y sus tristezas al margen de todo y de todos en un universo sólo nuestro.

En algún lugar lejano te imagino a estas horas dormido profundamente. Aprovecho la ocasión para rememorar cada uno de los minutos de nuestra segunda noche de amor. ¡Bendito insomnio! me permitió aprenderme tu respiración y su ritmo, la fragancia de tu aroma y tus agitados movimientos, en el lecho enorme donde tuvo lugar la unión sublime de nuestros cuerpos bajo la misteriosa mirada, entre suspicaz e ingenua, de aquel ángel Cupido testigo mudo de un instante de nuestras vidas sin parangón donde alcancé la gloria y me sentí en la antesala de la dicha eterna.
Allí, despojados de prejuicios, piel con piel, dejándonos consumir por el ardor de la pasión, te percibí con los ojos del alma mucho más allá de lo superficial como a un ser al que adoro en su totalidad sin que exista ningún rincón oculto de tu anatomía que no evoque la palabra placer con el mero conjuro de su recuerdo
Lady Ágata


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 07:45:33
Alquimia Poética

Inextinguible diástole del corazón, el verso,
cadencia de volátil , acrisolada rima,     
prosódica liturgia, el numen que sublima     
a veces inseguro, monocorde, disperso. 

En ígneo atanor sublimando el anverso,     
la humeante redoma laureaba su cima;     
de gentil apostura, su apariencia redima   
al avatar que mora en arrebato inmerso. 

El éxtasis divino, ambrosía,  hidromel,
de egregias pinceladas redefine el talante           
inflamando la glosa de turgente vergel,   

investir en la égloga con fulgor de diamante, 
al heroico soneto, arúspice corcel           
solaz de alejandrinos rimando en consonante.

Rosa (6/9/2011)


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 08:06:27
https://www.metaforas.com.es/diana-gioia/versos-blancos/13-14corajecita/

(13-14)Coraje/Cita
© 2015 A.Emma Sopeña Balordi

Esplendor ISBN: 978-15-0888-438-5



 

CORAJE
 

Romperse y recoger los pedacitos
del alma dispersados por tu cuerpo;
recobrar el coraje de sentir
el prodigio del sol sobre una hoja,
el instante donado por la vida.
 

Tu abandono me ensambla con el mundo
suspendido en la génesis de un beso.

CITA
 

Estás en cada hoja,
en su relente límpido,
en las motitas de luz infiltradas
en mi lecho dormido.
Estás desde el crepúsculo a la aurora.
Indolente en estío, recatado en invierno,
taciturno en otoño, audaz en primavera.
No faltas a la cita de mi mente
reclusa en las seis letras
del nombre que me habita.
 
 


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 08:07:33
   
SONETO PRETENDIDAMENTE LUNFARDO (Para Albadiosa)

Arrodillate, verso libertino,
ante la pluma ilustre, siempre abierta
al bobo, donde triste luz  incierta
ilumina a retazos tu camino.

Parterre de dibujo serpentino:
¡chiqué a la chabona descubierta
en el rondó del beso!, como oferta
al  goruta frustrado, sin destino. 

Golosa poesía, desatiende
las demandas groseras, los tortuosos
atajos persiguiendo madrigales.

¡Lo juro!: es el sol, acá y allende,
dorima de la luna en los frondosos
ribazos, altas cumbres y trigales.

GLOSARIO
Bobo, corazón
chabona, mujer
chiqué, aspaviento
dorima, marido
goruta, tarugo, torpe, ignorante

augustus


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 08:17:22
Tibias añoranzas


Salí a vagar encima de las nubes     
con mis evocaciones de calandria     
y contemplé los sauces al desnudo     
fabricando coruscas telarañas.

Los sueños en mis ojos son cetrinos     
corpúsculos de tibias añoranzas,
abanicos de estrellas con insomnio     
brocados de ilusiones a distancia.

La luna destejida, con pinceles,         
me muestra de tu nombre azules cábalas
y adscribe mi convoy de  penitencias       
a su libertador brazal de plata.

Encendida mi esencia en tu rescoldo
se anuda de recuerdos mi garganta.

Albadiosa


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 08:42:26
TANGO
(ENDECASÍLABO DE PIE QUEBRADO)

El tango: luz y duelo de pasiones
en desgarrada esencia;
mueve con su latir los corazones
y lo sensual, en él, buscó licencia.

A su embrujo se abren los balcones
del alma y su conciencia,
y trémulos suspiros de algodones
en las bocas desnudas de inocencia.

A su ritmo se escapan los sermones,
la piel hace presencia
tras la caricia leve de crespones.
Y la sangre que fluye con urgencia.


María Bote.
29 – 11 - 2014


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 08:44:26

Abatimiento

Escollos en el camino,
en el alma dulces sueños.
Indescifrable el destino
de los futuros empeños.

Sin fe, por el horizonte,
yace penando la vida;
en las honduras del monte
la razón anda perdida.

Ha sido frágil la ruta,
tiempo de llamas y abrojos,
donde la esencia impoluta
ponía luz en los ojos.

Lejos cizañas y guerra
del resplandeciente estuario.
Con aromas de mi tierra
se construirá mi sudario.

Gisela Cueto Lacomba.
19 de septiembre del 2010


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 08:46:54
   
Soborno

Impactante final de mi odisea;
exige el desamor un aliciente.
El sentimiento suple a la marea
y torna la aventura en accidente.

Deslumbrante y sensual, por mi ventana
se asoma licencioso, persuasivo.
¿Hipnosis o veneno? -soy humana-,
ingenua, resbalé en su paliativo.

Si logra convencerme, mi armadura
será un escudo frágil y delgado.
Sus besos lograrán que mi cordura
se rinda y se desplome en el pasado. 

Frente a mi incertidumbre y fortaleza
vislumbro su irreal, ficticio entorno.
Perfilando el matiz de mi tristeza,
la intrínseca mirada del soborno.

 Wella


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 08:48:48
A RIKI

"No engaño si asevero no temer a la muerte.
Sólo le pido tiempo, un poco, el necesario
para vaciar la bolsa antes de echar la llave,
reescribir mis besos, fumigar la memoria.
Tal como me parieron quiero irme, desnudo,
sin lastres ni agujeros en el forro del alma."
Ricard Monforte

Obstinada, la noche se encadena
al talento de espíritu exquisito,
alborozo seráfico infinito, 
un banquete de lírica en escena.   

Tus palabras admiten la condena
y susurran mi verso favorito,       
material de fantástico grafito,
sin temor a la muerte casi obscena.

No querías partir con la memoria,   
-ni con lastre en el forro de tu alma-
nos lo dice tu verso en rogatoria.     

Elegante estrategia dilatoria,     
un ardid que a tu angustia pone calma.                   
Impiedad de la muerte absolutoria.   

mariaValente


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 08:50:17
Irene

BRIZNAS CONCATENADAS


La soledad es mi vida
vida, ánfora de sueños
sueños lúgubres de ritmo
ritmo pardo por otoño
otoño del ala rota
rota curé mi vereda
vereda, alegre laúd
laúd que inunda mi cara
cara fácil de un amor.


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 08:54:08

Canción para Gisela
                            a la fiel amiga cubana.

Alegre un día estaré
bajo el cielo carmesí
—playa, sol, canciones, bailes—,
paraíso de Martí.

Para impregnar en su arena
la nostalgia guaraní,
elegías de mi gente
con los cantos de Martí.

Vergel de La Mariposa,
¡ay, tierra del alhelí!,
isla de los invencibles,
alma tenaz de Martí.

Y traerme de un sinsonte
poesía y frenesí
—Gisela Cueto Lacomba—,
de la Cuba de Martí.

 Calendo Griego


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 08:57:28

ojaldeb
   

Caníbales


A Irina se le escapa el vaho en la bragueta de su marido, Alexey, mientras le manosea la polla por encima de los pantalones. Le desabrocha. Se la saca, el olor que desprende la echa para atrás.
Está sentada en la cama, él de pie, en una habitación medio a oscuras, los dos llevan puestas ropa de abrigo.
Al otro lado del tabique se escucha el llanto de un bebé.
Irina contempla aquel sexo mustio, mira la cara del hombre y le dice:

—¡Vamos, concéntrate!

Se pone en pie, mientras se abre el abrigo besa la boca de Alexey, le coge la mano y se la mete en sus bragas.
Entre una nube de vahos, los dos se soban un rato.
Ella le gime al oído, intenta masturbarle, pero la polla, aún flácida, se le escapa de las manos. Suenan al unísono sus tripas.
El bebé no para de llorar.
En la calle las explosiones y los disparos se oyen cerca.
Alexey se zafa de su esposa y va hacia la ventana. En mitad de la avenida, entre el vaho de unos perros que se gruñen a mordiscos, disputándose su parte de la tajada, yace lo que queda de un hombre y una mujer.
Las aceras están forradas de sacos de arena. De cuando en cuando alguien corre por ahí agachándose, enseguida, una bocacha se turba, se enciende, comienzan de nuevo a silbar las balas.
No hay ni agua ni gas ni electricidad. No hay comida. En las fachadas de los edificios se ven los dientes de los morteros. Las líneas telefónicas están cortadas y las explosiones no cesan ni de noche ni de día.
Irina y Alexey son de los pocos civiles que aún permanecen en la zona. Esta mañana él quería salir a buscar algo para comer, pero ella se lo impidió.
Él sigue con la vista fija en la calle. El llanto del niño se desespera. Irina, sin levantarse del lecho, dice en voz baja:

—¡Alexey, vamos, ven!

El hombre obedece y ella nada más tenerle al alcance le agarra la polla, entre arcadas se la mete en la boca. Alexey da un paso hacia atrás.

—¿Qué haces, no ves lo asqueroso que estoy!
—Calla, tú sólo concéntrate.

Ella insiste tirándole de los pantalones hasta que él cede, entonces, se la ensaliva meticulosamente, luego ladea la cabeza y escupe en el suelo.

— ¡Hombres! ¿Ves?, ya estás limpio, ahora déjame a mí.

La lengua, los labios y los dedos de Irina trabajan en un vaivén; con el afán de las caricias casi cae un biberón con agua, caldo inconcluso, que vela al hogar de sus famélicos pechos.

—¡Ahora —bufa Alexey— ahora! —.

Irina sujeta fuertemente a su hombre de las caderas, aguantándose las arcadas, no le deja que salga de su boca, a envites, se va llenando de la nutritiva leche; luego de unos segundos la escupe dentro del biberón y lo tapa, lo agita mientras sale de la habitación en busca del llanto del bebé.


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 08:58:21
Dedicado a mi maestro,
Ricard Monforte,
días despues de su muerte.
TRISTE PUPILA

Quiebra la Inesperada un corazón florido,
surca su corva el dorso con cruel alevosía
dibujando la meta, segándole el suspiro
al ilustre maestro en la miel de su vida.
Claman fuertes retumbos de mi dolor furtivo,
sollozos asfixiados por la absurda partida.
Desnudos vagan  textos en triste desabrigo.
¿Dónde duermes poeta, arte y sabiduría?

Carende
16/10/09


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 08:59:11

Soneto para ti
 
Fuego que arde dentro de mí, siento
cómo mi cuerpo aguanta esta embestida,
es brío que avalora así mi vida,
amor que es obsesión del pensamiento.
 
Dios sabe cómo amo este momento
cuando Mayo te hace flor lucida
en corola de luces ya vestida,
tu plena madurez del sentimiento.
 
Aquí, bajo la encina ya englandada
pienso en la sombra hermosa de tus años,
goces son de este querer fehaciente.
 
Evoco el carmesí que sin engaños
mana en fontana fresca y deferente,
la calma de mi sed ilusionada.
 
                              Nardy
03-06-05


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 09:00:26
RACIMO FECUNDO.
 
¡Que te festejen los dioses con liras!
¡Que las arpas se pulsen en tu honor!
¡Derrame la azucena su rubor
a los rezos rojizos de las piras!
 
Cabriolas de unicornios y sus iras
transmiten a  los ángeles tu ardor,
resplandeciente Uno y Trino, Amor.
Ya en sus moradas con Jesús suspiras.
 
Corona de laurel en tu cabeza
pues supiste adorarme hasta el extremo,
sutil, ágil autor de tu proeza.
 
Mi nave condujiste con tu remo,
salmos por tus vigilias y pureza.
¡OH, Racimo Fecundo, nada temo!

MªAntonia


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 09:01:34
CARICIA


Cual sutil aura
invadiste mi mundo.
Lene caricia,
trayendo en tu frescura
la esencia del amor.


Raúl Valdez
 
02/17/2005


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 09:05:36

   
Una de romanos

AVE LUCIO

Siento decirte que no podré devolverte a tu criado, a tus remeros ni tu navío. El desafortunado sirviente, nada más llegar a mi villa, cayó presa de las fiebres y murió. Nada más lejos de mi espíritu que criticar tu gestión de los recursos humanos, tus esclavos son tuyos y me libren los dioses de que se me pueda acusar de entrometido, pero he de decirte, ya que ver estas cosas es mi día a día, que los esclavos procedentes de Iberia, Grecia, Egipto, sur de la Galia e Italia, suelen sufrir esa clase de inconvenientes cuando se les pide un viaje desde sus cálidas tierras a esta zona tan inhóspita y llena de bárbaros. En cuanto a los remeros, sólo decir que se dieron a la fuga, deseosos, supongo, de refocilarse con todas las rubias y pelirrojas que esta hermosa tierra alberga. No son pocas y en consecuencia estimo que se tomarán un tiempo en volver y quizá ni regresen a Roma. Cabe añadir que el navío quedó hecho una pena. Era más útil despiezarlo para hacer leña que obligarle de nuevo a navegar. Confío en que estés de acuerdo con mi decisión. Siempre lo decías en nuestras correrías de antaño “Más útil es, más piadoso y más barato, Tito, criminal ejecutado que patricio en el exilio”. Sólo apliqué tu máxima.

Confío en que trates bien a mi esclavo celta. Él, joven, alto, fuerte y aguerrido, como buen hijo del trueno, tolera estos largos viajes por mar y con mal tiempo sin problemas. Eso sí, requiere un cierto mantenimiento, pues los de su raza devoran como el Dios Saturno. Si decides dejarle catar el vino, que lo pruebe con mesura, o si no te arriesgarás a que te deleite con el más estruendoso repertorio melódico, por llamarle de algún modo, de su tribu natal.

Hazme caso. No es un espectáculo agradable, como tampoco lo es el oponerse a él físicamente. Sólo reconoce mi autoridad.

Doy por hecho que asumirás, mi querido Lucio, los costes del navío en que ha venido mi esclavo, así como los gastos de la tripulación y del susodicho. Como dije anteriormente, mi esclavo tiene un mantenimiento. Permanecerá allí hasta que conozca Roma, pues existen unas gestiones acumuladas por hacer, de naturaleza tan vital que son mortales, y, además, a mi pobre esclavo le apetece expandir sus horizontes, pues debido a sus circunstancias y condición no ha visto mucho mundo.

Supongo que esto no ha de suponer molestia alguna, pues hay constancia testimonial y escrita de que yo debí costear a tus hombres cinco meses (hasta que desaparecieron) mientras aquella terrible epidemia de disentería les diezmaba, ya que se encontraban aislados de su patria y su señor, y yo era el referente romano más cercano que tenían. Como buen amigo tuyo, no te trasladaré la factura de mi físico, pero con mis testigos en la mano puedo asegurar y aseguro que la factura fue cuantiosa.

Quiero expresarte mi más profundo agradecimiento por haber cuidado a mis jilgueros en mi ausencia. Fue un hermoso gesto mantenerlos en tu villa después de haber persuadido al César de enviarme a este destino tan ilustrativo para mi formación militar y política. Agradezco también el enorme despliegue que has hecho para comunicarme que los jilgueros han muerto y que mi enamorada, cansada de esperarme, ha sido prometida a tu hermano en matrimonio. Y bueno, te escribo para decirte que hoy llueve, que cada vez que siento el azote del reuma pienso en ti y que tengo ganas de que me escribas contándome de tu salud.

TU AMIGO TITO
Alpha_Centaury


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 09:55:06
Tres vueltas de llave

De ella apenas conocía su silueta, lo poco que dejaban traspasar los visillos de su ventana. Siempre la imaginé triste, deambulando, sumida en sus pensamientos; tal vez la música que día tras día junto con alguna trasnochada tarde llegaba desde su apartamento, me hacia percibirla así.

Un eterno Sabina cantaba desgarrado.  Creía poder reconocerla en cualquier parte. En numerosas ocasiones había fantaseado con un encuentro casual con ella.  Ya saben, un cruce de miradas, un imprevisto roce en el ascensor. Cuarto C,  A. García, esto era lo único que se leía en su buzón, Amalia, Alicia, Alma, Aurora, Arabela...  yo seguía especulando con su nombre; Alma; para mí sería Alma.

Me acostumbré a llegar pronto a casa, intentando no hacer ruido, todos mis sentidos permanecían alerta a cualquier sonido que procediera de su estancia. Escuchaba cómo Alma abría la cerradura, tres vueltas de llave, y un sigiloso cerrar,  dos pasos y el bolso aterrizaba en el sofá; casi al mismo tiempo Sabina cantaba “ llegas demasiado tarde, princesa”  y  así era: tarde a mi vida.
Alma y yo teníamos un horario  parecido. Si hasta ese momento no habíamos coincidido al salir por las mañanas,  era sobretodo porque yo retrasaba mi salida hasta que ella cerraba su puerta, tres vueltas de llave, y  yo  exhalaba un  suspiro detrás de la  mía, preparado para salir.

Pasaría todo el día esperando llegar a casa. Aguantando la murga de unos y  otros,  los cuchicheos a mi espalda, para ellos yo era el raro, el que no hablaba, no contaba nada sobre su  vida anterior. No  tenía ninguna intención de trabar algún tipo de relación con ellos, aparte de la necesaria para desempeñar el trabajo. Solamente  con el de contabilidad parecía estar más en sintonía. Como un acuerdo tácito, compartíamos mesa durante el almuerzo, él se enfrascaba en su periódico y yo en el mío.  Bastaba con unos buenos días, y media sonrisa.

Abstraído como andaba, no me di cuenta de que el contable realizaba el camino de vuelta a casa unos metros detrás de mí. Tampoco sé qué lo alentó aquel día a alcanzarme, a seguir caminando a mi lado sonriente y dicharachero; durante dos años  sólo  habíamos cruzado los buenos días y poco más. Persistía en su camino a mi lado, yo, enojado, apretaba el paso, y él seguía, bla..bla..bla. Bruscamente, me detuve delante del portal, a la vez que, atónito, veía cómo el contable, sonriente, sacaba un llavero del bolsillo, y dirigiéndose a mí decía;  Cuarto C , ya sabes dónde tienes tu casa.
 Erial


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 10:06:28
Besos de luz

Afloran tus sentidos.
Juega con la alegría,
descubre tus caminos


lejos del horizonte.
Escucha los matices
de las nubes. Acordes


de arcanos infinitos.
En tus ojos se agitan
besos de luz muy tibios.

Liliana Valido


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 10:24:21
CECILIA

La noche en que quedé con Cecilia –noche cálida de finales de primavera, a la luz de las velas, lo bastante cerca del mar y alejado del centro para escuchar el rumor de las olas- era un amasijo de nervios bajo una máscara cortés. No tenía expectativas; mejor dicho, quería pensar que no las tenía. Los días anteriores a su llegada se me hicieron eternos, no dejaba de mirar el reloj con la sensación de que el tiempo se había detenido, sólo por jorobar. Temía que por la misma razón, en el momento de la verdad pasara demasiado rápido. Claro que tenía miedo, ¿quién no lo tendría? ¿Alfredo? Él no se había comido un rosco en la vida, aunque gustaba de tocarle el culo a la primera que se le pusiera por delante. ¿Agustín..? Agustín, quizá no.
   Cuando levantaba la pantalla del portátil me recorrían grandes escalofríos. Me quedaba mirando mi reflejo difuso en la negrura unos segundos, sólo para volver a cerrar el ordenador y desconectar la corriente. Eso los últimos días; entonces incluso agradecía las voces de mi madre: ¡Son las once, deja el ordenador y vete a dormir ya! Antes de eso estaba feliz, conectado al Messenger a todas horas. Las palabras bonitas y la fluidez dominaban cada conversación. ¡Era tan diferente a la realidad!, ¡y tan real!
   La noche en que quedé con Cecilia me vestí con unos pantalones negros y una camisa; por una vez en la vida utilicé la colonia, olvidada en un estante desde Reyes. Cecilia -¡cómo saboreaba su nombre! Pronto podría, también, pronunciarlo- llegaría en tren a las siete y media. Había logrado convencer a mis padres para que me dejaran volver a casa a las diez, aunque no les había revelado el objeto de la tardanza.
   Mientras caminaba hacia el local donde esperaría, imaginaba cómo podría cambiar mi vida a partir de ese momento. Habíamos hablado mucho sobre ello –siendo riguroso, escrito-, quiero decir, Cecilia y yo, pues teníamos intereses muy parecidos. Sonriendo, recordé cierto descabellado plan para escaparnos juntos a cualquier parte del mundo. Movido por el peso de la balanza también pensé en lo otro, en lo Innombrable. ¿Y si sucedía lo innombrable? ¿Y si a partir de ese día, sólo veía el muñequito rojo junto a su nombre? Lo entendería, aunque me costara, ¿acaso no era así el mundo real? Bueno, ¡pues ya había cumplido los doce! Estaba acostumbrado.
   La noche en que quedé con Cecilia recuerdo que estuve a punto de quedarme en casa. Aquello ya no sería una simple conversación digital, sino algo mucho más serio. ¿Estaba preparado? Tal vez no…; pero tenía que estarlo. No conocía a nadie mejor que a Cecilia, ¡ella tenía que ser la persona adecuada! ¿Quién si no? ¿Natalia, que no dejaba de pellizcarme y lanzarme miradas en medio de clase, con esos ojos tan profundos y negros? ¿María, que inexplicablemente se encogía asustada y se alejaba de mí en cuanto intentaba acercarme a ella? Cecilia era diferente, era un ideal.
   Me senté en la terraza a las 20:25. Estaba anocheciendo y un camarero iba de mesa en mesa encendiendo las velas. Me entretuve en contar los barcos que aún podían verse en el mar. Las 20:30. ¡Qué nervios! Notaba el corazón muy acelerado, no podía dejar de mover las piernas… Las 20:40. Cecilia tendría que haber llegado hacía diez minutos. Me puse aún más nervioso. Cuando medio minuto después sonó el móvil creí que me iba a dar un infarto. Lo saqué del bolsillo entre temblores. No sé si me sentí aliviado al leer el nombre de Pedro en la pantalla. No iba a ser capaz de hablar, de modo que dejé que siguiera sonando. Al rato volvió a intentarlo y le corté la llamada. Eran las 21:00 y Cecilia no había llegado aún. Pedro llamó por quinta vez. Harto, acepté la llamada y saludé. Él no respondió inmediatamente. En su lugar se oyeron algunos ruidos y lo que parecía una risa encubierta. ¿Pedro? –dije. Su respuesta echó por tierra todas mis expectativas. ¡Que te lo has creído!
   Sería exagerado decir que me enfadé con ellos más que conmigo mismo; aún menos con Cecilia, esa chica incorpórea, esa mentira.
   La noche en que quedé con Cecilia me di cuenta de muchas cosas. No sé de cuántas me acuerdo, pero lo peor ha sucedido; ahora veo el muñequito rojo al lado de su nombre, y no me entran ganas de conocer a otra Cecilia. En clase llueven las risas a mi paso. ¿Os lo podéis creer? Sólo María no se mofa, y Natalia, asombrosamente, ha dejado de pellizcarme.
 Dage


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 10:42:45

Mac de la Torre

El no Poeta

Pertinaz e infame hado
yo resisto tu señuelo,
¡arruina ya  mi desvelo!
Ojos en surco tostado.

Sintiéndome ruin bagazo
confina mi juicio al diestro,
si no conozco maestro,
de sabias letras ni trazo.

Como navío varado
soles conté con recelo,
cogí la pluma del suelo
en tregua con el tarado.

Arrogante, afloja el mazo,
raspa mi rostro siniestro,
tan rico convite vuestro
naciente de un novel lazo.

El guardián sutil y osado
me mostró radiante al cielo,
mira al frente con anhelo,
concluirás  roto y cansado.

Frunció la tinta un abrazo
esclava de lo que muestro,
terminé con mi secuestro;
oda libre en mi regazo.


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 10:46:33
altabix


   
Mi cara en tu espejo

Si miras verás mi cara en tu espejo,  una mirada que se clava y te deja sin hablar.

Porque me viste y me quisiste; como se canta un bolero.

Porque me miraste  a los ojos y me amaste sin temblar, tu mirada  cálida, amorosa y sencilla.

Me dijiste que me amabas y no  me olvidarías.

 Con el paso del  tiempo,  una fuente de hielo creció entre tus ojos y mi alma.

Y te añoro apasionado, como se quiere a un hijo, como se aguanta al dolor.

Y eres al fin un recuerdo plácido,  frustrado abrazo,  desatino doliente.


Título: Re: Julio 2018
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 02, 2018, 10:47:56

Huida

Busco, huyendo entre ruinas negras,

- mi destino: la deserción  -

los temibles ojos  del pánico.


En la indiferencia me ocultas,

tras la tenue brisa, tus palmas.

El tul de sombras infinito

se nutre de cortes al biés.


Eterna y salvaje apatía:

la diáspora fugaz de besos.


Corregido en el foro Metáforas de Diana Gioia.
(c) María Teresa Aláez García. Mayte Aláez. Mtiag.Pernelle.