FORO METAFORAS

METÁFORAS => BLOG del FORO METÁFORAS => Mensaje iniciado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 09:16:23



Título: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 09:16:23

Mac de la Torre


El no Poeta

Pertinaz e infame hado
yo resisto tu señuelo,
¡arruina ya  mi desvelo!
Ojos en surco tostado.

Sintiéndome ruin bagazo
confina mi juicio al diestro,
si no conozco maestro,
de sabias letras ni trazo.

Como navío varado
soles conté con recelo,
cogí la pluma del suelo
en tregua con el tarado.

Arrogante, afloja el mazo,
raspa mi rostro siniestro,
tan rico convite vuestro
naciente de un novel lazo.

El guardián sutil y osado
me mostró radiante al cielo,
mira al frente con anhelo,
concluirás  roto y cansado.

Frunció la tinta un abrazo
esclava de lo que muestro,
terminé con mi secuestro;
oda libre en mi regazo.


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 09:35:15

altabix

Desamor

Os hablaré de Celia, ella amaneció aquella mañana sobre la cama, abrigada tan solo con el pañuelo que él le regaló la víspera,  acarició con su mano la almohada en donde minutos antes él había estado durmiendo.
El pañuelo para ella se convirtió en un nexo amoroso entre ella y él y cobró vida, en forma de serpiente que circulaba por su piel como  si su cuerpo fuera de madera, convertida así en el árbol de la vida.
Y como árbol, se alzó del lecho y puesta en pié alzó los brazos, dejando que la serpiente subiera por sus ramas y enroscada en su brazo, danzó como quien baila un chotis, los árboles no suelen moverse de su sitio por iniciativa propia, pero su cuerpo si se movía llevado por una danza improvisada.  De corrientes de viento que entrando por la ventana movían sus ramas, que se agitaban y hacían contornearse el tronco del árbol humano en que Celia se había convertido.

La serpiente, suave y cálida, la besaba con su movimiento,  ella disfrutaba notando el tacto de su piel con la del reptil. Y la habitación cambió.

Para sus ojos, las paredes se tornaron en bruma húmeda,  y otros árboles habían crecido entorno a ella, que como ella se agitaban, y voces se oían ininteligibles,  recuerdos lejanos que el aire traía. Pero su atención estaba dispersa, poseer la vida que se arrastraba entorno a ella la enajena de felicidad,  le amaba a él y él la amaba a través de su obsequio que se había convertido en su mano, el brazo  que la sujetaba.

Otros árboles danzaban, otros permanecían quietos y una sombra caminaba entre ellos y que parecía animar sus cortezas.
Si hubiera podido mirarse, si pudiera haber observado el lugar en el que se hallaba, se habría visto al margen de toda realidad, suspendida en una oscuridad luminosa, entre penumbras neblinosas, sin suelos ni cielos, ni puntos cardinales.
Absolutamente ida de sí misma, entregada a una danza imposible, anclada a un suelo inexistente,  halló la felicidad y como árbol sin raíz en un universo de  oscuridad,  alcanzada por la caricia que anima a los árboles que como ella, poblaban el extraño bosque, caricia que reconoció como de la mano de él.
Así volvió a amanecer, así la encontraron tendida en el suelo, abrigada por su pañuelo nuevo.


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 09:38:43


   
De nuevo, Neruda.

Dedicado a Samudras.

Corregido en el foro Metáforas de Diana Gioia.

El escribió las rimas más tristes en la noche
derramando, su alma, los sumergidos versos.

Desgarradoras letras de su musa perenne
el querer de su aire, celoso de sus pétalos.

“Me desarman las penas más hondas y  sombrías
al  partir los cristales esbozados, enteros
entre afligidos surcos, y describen recodos;
humores de vil burla fluyen en rictus gélidos.


Presentir el truncarse la vida sincopada:
los papeles ocultos del débil desafuero,
las ausencias de toba fluyen en el olvido,
del barro receloso me inhiben los espejos.


Podrían ser ahora volcanes tremebundos
volando por mi mente, los molinos de viento.
Terribles lavas ciegas de débil  porvenir,
inhábil dictadura discurre por mi cuerpo.

Romper mis pobres puentes  y asesinar quimeras.
Sentirme grande, fútil, emperatriz  del tiempo.
La dulce vista, blanca ternura de tus iris,
el máximo tesoro cedido al sufrimiento.”


Escribió las estrofas más tristes de la noche.
Dejaré ir mis letras, manando, hacia el silencio.


(c) María Teresa Aláez García. Mayte Aláez. Mtiag.Pernelle.


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 09:58:23
Candela Martí


A CADA PASO


¿Por qué no se conforman hoy mis huesos
ante la soledad de mis mañanas?
¿Por qué habitan en mí pasiones vanas,
ansiosas de alborozos y embelesos?

Quizás tengan la culpa antiguos besos
tatuados en mi piel, como badanas
resecas por el sol. Aún, arcanas
voces loan, con gozo, mis excesos.

No comulgo con flores de amargura,
asumiendo los lances del error,
ni deshojo la urdimbre de mi ocaso,

pues prefiero el camino y la locura
de creer, inmutable, que el amor
puede estar floreciendo a cada paso.


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 10:03:37

Orlando
A Elizabeth Benítez

       No sé qué tienen las flores,  llorona,
                           las flores del camposanto…
                           Son Istmeño

Mi señora, ¿quién te consuela?
Tus brazos se conservan huecos,
los suyos, de rígido yeso,
buscan abrazar a la tierra.

No beses el vidrio, señora,
mantén su recuerdo templado,
sin la frialdad de este cuarto,
ni la blancura de sus ropas.

Ya no le exijas ni cuestiones,
son sus labios lúgubre cirio,
impasibles, gélidos, fijos;
a tus sollozos no responden.

No me preguntes el porqué,
mi señora, lo desconozco.
La solución de tus acosos
solamente la sabe él.

Ansía mitigar tus llagas,
pero su boca permanece
sujeta a los firmes grilletes
de la Parca.


Orlando[/b][/size]


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 10:17:55
Lady Ágata

   
La ordalía

El dolor arrebata mi energía,
asesino puñal que me perfora
desgarrándome el cuerpo sin mejora.
Persistente y terrible la ordalía.

Esperpéntico horror, brutal arpía,
compadece al despojo que te implora
de la Parca descanso eterno añora,
el final del suplicio y su agonía.

Gavilanes con plumas esmeralda,
carroñeros de pico despiadado
ensartarme quisieran por la espalda.

Inocente paloma huyo al cielo,
la estulticia desoigo cual pecado.
En la muerte se encuentra mi consuelo.


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 10:46:47

Rosa

Victrix

Aguerrida e imbatible,                         
perfil de graciosa estampa,
has moldeado tu efigie   
en el frente de batalla.

Ves abiertas tus heridas,
solaz de mórbidas úlceras,
mandamiento de osadías   
e indignidades  espurias.     

Riges perennes contiendas
por la vil admonición   
e insultantes anatemas
del humano resquemor. 

Invicta y lúcida Psiquis; 
incólume te sometes         
a la acibarada bilis               
de animadversión creciente.

Firme, erecta como el risco 
acechando en lontananza,             
cuya cima acoge el nido     
de magnificentes águilas.                 

Trashumante incombustible
en flébil nidal de llanto,
portas en la frente el timbre
del apóstol inmolado.

El amor te reconoce   
en su luz y paridad;       
hienda su espada y destrone
a la ignominia y su mal.     

Rosa (28/9/2011)


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 10:52:16
El reto de vivir (abecedario)

De mi silencio altivo soy cronista,
augur y nigromante solitario,
un envolvente infolio elucidario
para glosar el caos ateísta.

Dibujaré mi credo absolutista.
Estimo de la vida el silabario.
A de amar, con la fe de un presidiario,
el firme resurgir idealista.

B de sentirme brote sin destino,
aliento, chispa  azul, una bengala
orlando los acordes del exceso.

La C, corriente fresca, un diamantino
preludio desafiante, la antesala
furtiva del amor y el embeleso.

 Augustus



Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 11:42:32
DANZA DE LILAS
     
       Ejecuta el árbol su danza de lilas;
       aromas sublimes,
       baile embriagador frente a mis cristales.
       Las huestes del viento humillan las hojas.
       Es mi primavera colmada de lirios,
       perfiles oscuros;
       pretil sin resumen de la mariposa.
       Sin su lar de flores peregrina el sueño,
       vaga entre las dunas, por los campanarios,
       en tripudio triste, sin voz y sin música,
       carente de abrigo…
   
 
       María Bote
       
       abril del 2008


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 11:52:09
FULGORES Y CRISTALES

Soy arcilla en tus manos de alfarero;
aromosos, floridos ventanales
y luminosas fuentes de vestales
se funden en tu líquido aguacero.

Y calmara tu sed mi abrevadero
revestido de urgentes bacanales;
con alas de fulgores y cristales
seré la mariposa en tu romero.

Plenitud de verano,
nocturnos diapasones de las rosas
entrelazando pieles a porfía.

compendio de armonía
en mansiones de luz, esplendorosas.
Tu pulso en mi latido, soberano.

María Bote
15 – 2 - 2014


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 26, 2017, 01:31:51
Gisela

   
¡ Al Sur, Alma Perdida !

~~~~~

Rebelde, el absoluto desacato,
sorda a las profecías del destino,
las campanas con toques a rebato,
plasmaré mi pensar en pergamino.

~~~~~

Osadías en voz de un alegato,
palabras con un tinte matutino
de denuncia a lo vil de un mundo ingrato.
Sendero por breñales, mi camino.

~~~~~

Cansada de volar sin rumbo cierto
no acato los designios de la vida,
en esta magnitud un cruel desierto.

~~~~~

Colofón con mesura en la partida,
hallando el as del triunfo. Mi concierto,
Lid con victoria. ¡ Al Sur, Alma Perdida !


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 08:14:21
Corregido en el foro Metáforas de Diana Gioia.

A golpe de cuchillo y de machete
usamos la palabra, puño cruel,
combate la perfidia del hacer
penoso de un gobierno negligente.

Pues por la Sanidad y Educación
lucharon los mayores con ahínco.
Ahora privatizan los ministros
lo público con cheque al portador.

Las hienas del chaleco y la corbata
se creen paladines del Mandato.
Psicópatas de rostros maquillados,
corruptos del poder y de la fama.

Si la gente protesta son los negros
o azules o amarillos. ¡Quizás rojos!
Personas cabreadas por los fondos
ocultos en países extranjeros.

¿Aquí termina  el caso? ¡Qué locura!
No queda popular soberanía.
Tu voto dame y vete a la oficina
de Cáritas, consuelo de tus dudas.



(c) María Teresa Aláez García. Mayte Aláez. Mtiag.Pernelle.


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 08:15:43
Wella


***Palabras muertas***
 
Baúl de absurdos miedos y oropeles,
fantasmas y demonios del antaño.
Escondes las reyertas, rotas pieles
zurcidas; cicatriz inmune al daño.
 
El tiempo desdibuja con pinceles,
la historia de papel. Me sabe a engaño.
Invoco los motivos a graneles
de heridas con matices de castaño.

Confusa, persevero, no sucumbo,
rescato doce páginas desiertas,
episodios de ayer. Un manuscrito
 
carente de un pasado va sin rumbo;
sus palabras volátiles y muertas,
surten de poesía al infinito.
 
29/05/2006


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 08:20:27
HOMBRE RÉPROBO (Cavatina)
 
I
Ilusiones prisioneras
por el miedo a la locura,
lémures de la cordura
hostigan las horas hueras
con esperanzas austeras,
fruto de la autocensura.
 
II
El Hombre indigno del Ángel
es ciego de primaveras
condenado a la amargura,
sin gozar de la aventura
y quemarse en las hogueras
de pasiones placenteras.
Así hasta la sepultura.

mariaValente


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 08:23:04

   

INOCENCIA: FLASH BACK

“ Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla”
Antonio Machado                   





RETORNO

Después de varios lustros inmerso en la marabunta de la vida, regresé. La brisa invernal besaba mi cara al penetrar en la casa. El crujido de mis pasos contrastaba con su silencio. Hueca, tras la muerte de mi madre, aún creía percibir avalanchas de risas y sollozos. Arrugué mi nariz ante el inconfundible olor de aspidistras y aureolas que, todavía, adornaban un pasillo abierto a gélidos dormitorios. Al apoyarme contra las desconchadas paredes, casi me confundí con los olores de la  cocina de otros tiempos. Allí se entremezclaban cuentos, sabores y el chispear  de una hoguera casi dormida. De  golpe, acaricié el mundo del corral, donde violines de antiguas aves amortiguaron mi tristeza. Luego, mi olfato me lanzó hacia lejanas rosas, y en ese momento sentí el corazón de mi infancia perdida .

AÑORANZAS

 No podía concebirlo. Aquello supuso el final de un sueño: el de mi infancia.
  Era muy niña cuando vi cómo el sol de una baranda se deshacía en mi retina, mientras mi boca saboreaba el queso duro del terrazo. Todo era inmenso, hasta la música de los periquitos del patio. Un palacio encantado me acunaba a través de peldaños hacia una estancia sobria. En ella, el crujido de las sillas se mezclaba con el calor del picón junto a unas retahílas de ríos y tablas de multiplicar. Se punteaban letras y números en una sábana negra llamada pizarra. El suplicio comenzaba por la tarde: tela, aguja e hilo enredaban mis dedos. Entonces me acoplaba en la ventana para observar la destartalada casa de enfrente. Allí, fantasmas y monstruos intentaban asaltar el palacio de nuestras ninfas. Un día consiguieron extender su manto putrefacto. El brillo de nuestra mansión fue sustituido por inverosímiles cotilleos que condujeron a nuestras dos hadas a perder la vara mágica de la enseñanza, y a nosotros a embutirnos en el laberinto frío y oscuro de nuestra nueva escuela.


ANGÉLICA

   El acento del arroyo trae murmullos; el de los rostros, el significado de un nombre o su antídoto. Angélica era el único caso donde convivían ambas opciones.
  Sus ojos de amaneceres, unidos a la blancura de su piel y al sol de los rizos de su cabello, la convertían en una visión dulce. Tales atributos se oscurecían al moverse por nuestra isla sin asfalto.
  Era nuestra infancia un soplo de sombras deshilachadas cuando ella, como un regalo del cielo, apareció. Cubrió la tristeza con la magia de los sueños, al paliar los fríos de nuestras vidas.
 Su madre, una viuda aún bonita, perdonaba sus travesuras diciendo: “Vuela, pajarillo, mientras puedas”.
 Al calor de estas palabras deambulábamos sin sobresaltos por nuestro reino. Por la tarde, tras salir del colegio, comenzaba el recorrido. Primero visitábamos el taller de Arácnida, cuya mirada se desvanecía entre nuestras idas y su costura. De allí hurtábamos alfileres y retales para construir un mundo donde poder escucharnos.
    Luego, traspasábamos los gemidos del aire en el refugio del  hada madrina, donde ella nos conseguía con su varita mágica tablas y puntas. Últimamente, sufría un maligno conjuro que la obligaba a zarandearnos con su escoba. El cambio se produjo cuando Angélica grabó en la frente de su nieto una brecha.
   Más tarde nos dirigíamos a la cueva de nuestra esfinge. Allí, a escondidas,  observábamos cómo una hembra dominaba a toda clase de hombres con su libertad.
   El tiempo transcurría entre andanzas y juegos, lejos del triste hábito de las calles.
  Un día, Angélica agudizó sus sentidos hacia la casona, lugar tenebroso y cerrado, razón por la cual siempre pasábamos de largo. Era tarde, una ventana abierta nos ofrecía objetos maravillosos. Angélica, al contemplarlos. murmuró:
   “Las cosas están enojadas, algo malo debe de ocurrir. Los cuentos hablan de princesas cautivas por dragones. Nosotros, valientes soldados, las rescataremos”.
   El sonido de su voz nos descolocó, el olor de aventura nos puso a sus órdenes. Desde entonces, acechábamos cualquier descuido de sus habitantes para introducirnos en el palacete. Un domingo, al dirigirnos a misa, descubrimos una abertura. Olvidamos nuestros deberes y comenzamos a cavilar sobre la forma de penetrar en sus fauces. Angélica cogió a su paje y lo introdujo en un patíbulo de hierros. El cuerpo pasó, la cabeza se quedó enganchada. La niña lloraba, un cancerbero nos lanzó sus gruñidos:
   “Angélica, eres un demonio, de ésta no te libras. Verás cuando se entere tu tío, el capitán falangista. Don José, el cura, lo tiene al tanto de todas tus fechorías. Esta vez te has pasado al ultrajar los aposentos de Doña Ana, santa mujer, cuya morada será el cetro de Dios”.
   Corrimos al escuchar el colérico canto. Al advertir la pérdida de la pequeña Julia, Angélica decidió volver, yo también.
  Al llegar, nos hundimos en el silencio de un portón entreabierto. Entramos, el invierno se introdujo en nuestras entrañas. La madre de Angélica, de rodillas, le lloraba a Doña Ana con una súplica:
 “¡No!, ¡a ella no!, ¡ya me dejasteis sin marido!, ¡no os llevéis también a Angélica!”.
  “Lo sacrificamos por el bien de todos: era rojo. Debes ser valiente como el capitán lo fue al eliminar a su hermano. Angélica lleva sus genes, se perderá, con mi ayuda apagaré las alas de un corazón tan abrasador”.
 Por primera vez vimos el hilo del humo picotear la lluvia.
 Angélica se fue hacia su madre, la levantó con cariño y susurró:
  “Vamos, mamá, ya es hora de volver a casa”.
  Un movimiento de Doña Ana interrumpió la escena. Don José y el capitán aferraron a Angélica y la transportaron al interior. La bruja nos expulsó de la siniestra mansión, y nos dejó a la viuda,  su hija pequeña y a mí aporreando una puerta cerrada. Agotadas, regresamos. Yo seguí con la fuga de nuestro Peter Pan, mas los sustantivos perdían sus arrebatos ante nuevas nubes. Poco a poco dejé de contar estrellas; sin embargo, las praderas reflejaban a nuestra heroína con nuevos vocablos. Éstos se fijaron hasta abrir las brechas de un nuevo futuro.
     
   
   


















 


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 08:29:06
Calendo Griego



El poeta no muere

Es el ensueño extático, profundo,
coplas de estrellas de la libre hondura,
tañidos de cristal, la partitura
de infinitud y calma, otro mundo.

Broma inclemente de los vastos cielos
para saciar abulias inmortales,
donde ríen con cirios las vestales
cantando sus azules terciopelos.

No lloren, sólo esperen, una llama
alumbrará la inconsolable ausencia,
su rostro en la feliz reminiscencia.

Ensalzado de gloria y justa fama,
como un ilustre héroe dormido,
despertarás, poeta, del olvido.


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 08:30:08

ojaldeb


Problemas

Serían más o menos las diez de la noche del jueves y estaba tumbado en mi cama, solo, pensando en que las cosas no me podían ir peor. Quería dormirme, pero… aun ahora no me resulta difícil recordar esos pensamientos que entonces no me soltaban.

Cincuenta y cinco ya —el jueves fue mi cumpleaños— y nadie se ha acordado de felicitarme, ni siquiera mi esposa, ni mi hijo. Nadie. Y como había tenido una bronca con mi jefe… Qué listo, que me quedase a echar horas ¿un trabajo urgente?, ¡ya!, y si le hago caso, ¿qué?, ¿me habría pagado luego todas las horas o sólo la mitad, como hace siempre?, que no, que estoy harto, que no echo ni una hora más, ¿no es él quien se lleva las ganancias?, que eche él las horas, si quiere. Y lo que me encontré al llegar a casa, después de estar todo el día aguantando putadas, llega uno a casa y ¡zas!, nada más pasar la puerta, ¡zas! la esposa de uno esperándole. Por la cara que ponía barrunté que no me esperaba para felicitarme el cumpleaños, menudo cómo me miraba antes de darme la noticia:
 
—"Tienes que ir a la comisaría, a tu hijo le han cogido rompiendo los cristales de las paradas del autobús, esta tarde llamaron, que fuera su padre a pagar la multa y a llevárselo".

¿Mi hijo…?, ¿qué pasa, que ella no es su madre?, ¡quinientos euros, sinvergüenza!, y el comisario:

—“¿No sabe usted que su hijo es responsabilidad suya?, ¿que es usted el que tiene la obligación de controlarle?"
—“¿Que si sé qué…?”

¡Claro que lo sabía!, por eso no dije ni mu, pagué, agaché la cabeza y me fui con el sinvergüenza y… luego, cuando le doy la bronca, va y me dice que él no tiene la culpa de haber nacido, que me hubiera puesto un globito, ¿un globito?, ¡joder!, si yo con su edad le digo a mi padre eso… me enciende las costillas con el cinto, ¡joder!, ¿y qué hago?, si regaño a la criaturita, malo, me toca discutir con su madre, y si no, ella luego va y me echa la culpa de su mala educación y de las cosas que hace la criatu… después del berrinche, encima, me fui a la cama sin cena.   
No sé cuánto tiempo estuve queriendo cerrar los ojos, ni sé la hora que era cuando me dormí; pero el sueño que tuve fue tan real que aún hoy, tres días después, lo veo como si  fuera una película que continuara pasando delante de mis ojos.   

Yo iba por un lugar que no reconocía, a mi alrededor, hasta donde me alcanzaba la vista, arena y unas rocas negras con formas redondeadas, igual a las de esas islas volcánicas. Por todas partes un vaho amarillo que salía del suelo, con un fuerte olor a  azufre, se me agarraba a la garganta robándome el resuello. De pronto, un ruido hizo que volviera la vista a mi derecha. Como unas hienas enanas, con el pelo negro y una enorme cabeza, iban y venían  entre las rocas. Sus ojos… ¡vaya ojos!, los de la niña del exorcista, los mismos, me miraban a la vez que me enseñaban los dientes y me gruñían. Empecé a correr, pero no avanzaba, era como si estuviera dando zancadas en el mismo palmo de tierra. Empecé a sentir el fuego de su aliento rozándome los tobillos. Cien zarpas me golpearon por detrás. Caí al suelo hecho una madeja. Dientes de acero se me hundían en los muslos, en los brazos, por toda la espalda. Oía, entre gruñidos, cómo mi carne se desgarraba. Me vi los huesos, mis propios huesos, de los que colgaban harapos de mi propia carne y… ¡zas! El silencio. Al principio no me ubicaba, aún sentía todo el cuerpo dolorido, empapado, ¿era sangre?, tenía la boca seca, pastosa, la luz entraba por la ventana, ¡por mi ventana! Me tuve que tocar para convencerme, ¡sólo había sido un sueño!, pero el corazón seguía pataleándome entre las costillas. Esa noche hasta los sueños iban a por mí. Miré el reloj, eran las tres de la madrugada. A mi derecha mi esposa, dormía. Me levanté con cuidado y fui a la habitación de mi chaval, también dormía. Me di una ducha para quitarme el sudor. Luego, en la cocina, puse la radio, uno de esos programas en los que la gente llama para contar sus cosas. Me serví un culito de güisqui con hielo. Se estaba bien allí, a oscuras, "empelotas" en medio de las corrientes de aire, con todas las ventanas de la casa abiertas de par en par, escuchando a aquella gente de la radio contar sus putos problemas.   


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 08:31:05
SEPULCRO DE AZÓFAR

Del vientre  de un ave, sepulcro  de  azófar, 
prorrumpen  plegarias, inservibles ruegos,
adioses  sin brazos,  retornos  sin  besos.

Almas zaheridas huyen del abismo,       
se truncan  futuros, sin metas ni  puertos,
en cerril morada  yacen rotos cuerpos.

Hallados los signos,  certidumbres muertas,
coronas de  flores, algunos   entierros;
sollozos mordientes, estigmas eternos.

Carende
23/06/09


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 08:32:07
Triste alborada
 
Poco me ofrece hoy esta alborada,
no me sacia la sed, fresco el rocío
cuando a mi lado vive este vacío
roto en sollozos, triste madrugada.
 
Si siento que mi cama rompe helada,
vacía, sin amor que quise mío,
trocando mi esperanza en desvarío,
nada me queda, amor, no queda nada.
 
Tan cruel se hace el tiempo al ser ausente
que un venablo de acero en tu abandono
hizo de mi costado roja fuente.
 
No quiero despertar, sigo silente
con mi poema preñado del encono
al albor de este día insuficiente.

                                           Nαrdy
26-07-05


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 08:33:53

Ricard Monforte

RACIMO FECUNDO.
 
¡Que te festejen los dioses con liras!
¡Que las arpas se pulsen en tu honor!
¡Derrame la azucena su rubor
a los rezos rojizos de las piras!
 
Cabriolas de unicornios y sus iras
transmiten a  los ángeles tu ardor,
resplandeciente Uno y Trino, Amor.
Ya en sus moradas con Jesús suspiras.
 
Corona de laurel en tu cabeza
pues supiste adorarme hasta el extremo,
sutil, ágil autor de tu proeza.
 
Mi nave condujiste con tu remo,
salmos por tus vigilias y pureza.
¡OH, Racimo Fecundo, nada temo!

 MªAntonia


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 08:34:45
LLORA CUSCATLÁN
 
 
Lloran, tristes, las montañas,
las secundan torogoces,
gimiendo en flébiles voces
el dolor de sus entrañas.
 
La escasez en las cabañas
castiga con duras coces,
dejándonos sin los goces
del poeta y sus hazañas.
 
El gurí de Cuscatlán
silencioso ascendió al cielo
para escribirle al Divino.
 
Tierra de monte y volcán,
dulce pedazo de suelo:
¡terruño de Alfredo Espino!
 
 
©®By Raúl Valdez
 
09/08/2007


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 08:37:06
Querido diario:

Me llamo Perla. Tengo 10 años. Escribo despacio y con letra bonita por si, de mayor, me apetece releer esto.

Soy rara. Todo el mundo me lo dice. No tengo amigos en el barrio. Salvo para ir al colegio, nunca salgo de casa. No tengo hermanos ni primos, así que me toca jugar sola. Tampoco tengo ordenador ni videoconsolas o televisor. Jamás he ido al cine. Me han contado que mi papá tiene una enfermedad muy fea que se controla bien si no mira las pantallas pero si las mira podría caer al suelo, con convulsiones, echando babas por la boca… ¡y podría atragantarse con su propia lengua, hasta morir asfixiado! Y como a él esas cosas le gustaban y no sabe controlarse cuando algo le gusta mucho, los que saben y cuidan de nosotros decidieron que esos aparatos no debían entrar en casa. Y no entraron.

Otra cosa que me hace rara es que mis abuelos paternos no quieren a mi madre y como no la quieren, no vienen a casa. Sólo me vieron en mi bautizo, en mis cumpleaños y en mi Primera Comunión. La verdad es que los entiendo. Yo quiero a mi madre porque es mi madre, pero sé que a la gente le da un poco de miedo.

Soy rara porque mis padres son raros. Mi madre no habla casi nunca. Cuando habla es para decir pocas palabras, pero tiene el vicio de mirar fijamente a la gente y la pone nerviosa.

Además, es fea. No cocina, no hace las camas, no hace lo que hacen las otras mamás. Los que saben y cuidan de nosotros la vigilan a diario. Mi padre es diferente. Él sí habla, pero de manera torpe. Lo sé porque he visto a la gente del colegio reírse de él.

También se ríen de él porque suda mucho y tiene siempre la cara roja. Convivimos poco, porque por la mañana sale a trabajar y vuelve tarde. Cuida de mí cuando puede, aunque ya no puede ayudarme con los deberes. Por suerte, me ayudo sola y me va bien. Las chicas que vienen a la casa se asombran, me dicen “no entiendo cómo puedes ser tan lista siendo tus padres lo que son”.

Recuerdo un día que vi sangrando a mi padre. Estaba cortando jamón y se hirió con el cuchillo. Él pidió ayuda a mamá. Y mamá, la pobre, en vez de ayudarle a curarse le regañó por manchar el suelo de sangre. Ella no entendía que él se había hecho daño y que eso era más importante que manchar el suelo.

Me costó mucho saber cómo se llama lo que les pasa a mis padres pero, tras preguntar y preguntar, la orientadora del cole me dijo que ambos tienen retraso mental.

Sus cuerpos son adultos pero en sus cabezas tienen mi edad. O incluso quizá sean más chicos, porque también me dijo que soy una niña genio y que debo aplicarme, aprender a hacer cosas cotidianas, ser comprensiva y cariñosa, pues en cuanto sea capaz, me tocará cuidar de ellos sin ayuda, pues nadie me ayudará, a pesar de que lo de mis padres, al parecer, no se contagia.


Alpha_Centaury



Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 08:38:10
Erial


   
Sensaciones


Te busco, no  puedes hablar.
Entiendo tu alegato indeformable,         
las horas  se escapan de tus manos;         
las mías difunden tu silueta         
-la que asciende por ciudades y arroyos-       
y desconocen de ti lo inédito,         
la curva  de tu ceja cuando te ofreces     
por completo y confías tu forma
a otro desconocido.


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 08:39:12
El juego

A veces,
la tempestad me aleja
de las cumbres serenas.
Invade y estremece.

El mañana declina,
se refugia en las sombras
vacilantes, muy mías.

A veces,
la luz se filtra en grietas
profundas de la esencia.
El equilibrio emerge.

El devenir crepita
en cristales de auroras.
El juego de la vida.

Liliana Valido


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 08:49:40
Sebastián, una lección de vida


   Hoy voy a ver a Sebastián por primera vez después de treinta años, somos  amigos desde la infancia, cursamos juntos la escuela primaria, compañero de banco y de aventuras.
   
    Me moría por saber si era verdad lo que me había contado Emilio: - Sebastián vive a la intemperie en una silla de ruedas, en una avenida muy importante de la ciudad. -

   Tomé las llaves del auto y me dirigí a la dirección que me diera Emilio. Durante el viaje, mi ansiedad y preocupación aumentaban. Me quedaba la esperanza de que se tratara de un error.

   Pero, ahí estaba Sebastián, en su silla de ruedas, arropado totalmente, entre cartones que armaban su refugio. Su rostro cubierto por las mantas, sólo se notaban sus ojos, cuánto decían.

     Me detuve y nos observamos hasta que reaccioné:
             
— Sebastián, soy Mauro, me recordás.
— Cómo olvidarte, amigo, ¿quién me encontró?
— Emilio me dio la dirección.
   
   Me incliné hacia Sebastián, le extendí mis manos. Él, como pudo, tomó las mías. Sentí la fuerza de la amistad de siempre, a pesar del tiempo.

     Le pregunté: — ¿Qué te pasó, cómo te sentís?
— Hace unos años sufrí un ataque cerebrovascular, las secuelas están  a la vista,  no  puedo caminar y mi mano izquierda no se mueve.

     No logré contestarle enseguida. Guardé silencio, luego continué el diálogo.

— Sebastián, no podés seguir aquí. Hay lugares…
— No sigas, viejo,  vos también me querés sacar mi dignidad.
Mauro, no entendés nada. Ves esa mueblería de ahí enfrente, yo trabajaba en esa fábrica. Está en el fondo de esas vidrieras, era el mejor carpintero, hacía muebles como esos. No sólo me ganaba la vida, hacía lo que me gustaba.
— Seba, seguís aquí sentado para recordar y sufrir.
— Mauro, de acuerdo a tu forma de vestir, la marca de tus ropas, seguro que tu casa está bien amueblada,  tu coche es de los últimos modelos, en fin creo que si perdés todo eso, te volvés loco. Por todo ello, te cuesta entenderme.
—Sebastián, hay lugares que son pensionados, puedo pagar las mensualidades y…
—Pará, pará, Mauro, por qué no decís geriátricos. Allí…
—El que te digo no es de cuarta, te atenderían bien, tendrías tu habitación, podrías salir al jardín.
— ¿Cuándo quiera Mauro? ¡Vamos! Allí viviría sin libertad, sin dignidad.
— ¿Y aquí, qué?
—  Parece que necesitás que te lo explique. Aquí tengo libertad a través de los vecinos que caminan y se paran a hablar conmigo. Voy y vengo con ellos cuando los sigo con la mirada. Juego al fútbol cuando observo a los chicos  en un picado. Miro las vidrieras de la mueblería, sigo atentamente los cambios de los modelos de los muebles, siento mis manos modelar la madera. Viajo con mis sueños. Al principio eran en blanco y negro, luego, con el correr del tiempo, gracias a los vecinos, a los muchachos de la mueblería y a los fleteros,  que charlamos de todo, fui aprendiendo a soñar en colores, ver y mirar, sentir de un modo distinto. Con todos ellos camino, corro, trabajo, juego al fútbol. Comprendo las dificultades de las vecinas para llevar adelante sus hogares con muy poco dinero.
   Vivo a través de ellos, pero no de la limosna. Cobro una jubilación, que me alcanza, y pago mi comida. Estoy limpio, afeitado, ahí está mi espejo. Mis nuevos amigos me ayudan a cambiarme y llevan la ropa al lavadero, eso sí, lo pago yo.
— Sebastián, creo entenderte, no puedo verte aquí, en esta tarde tan  fría.           
— ¡No, viejo, no comprendiste nada!, para ello tendrías que quedar como yo y elegir, sentir de otro modo.  Muchas veces vinieron asistentes sociales, para llevarme a esas jaulas disfrazadas de geriátricos, te dopan a la mañana, tarde y noche para que uno no joda. Seguro que pensás que el ataque me chifló, no  es así.  Para seguir viviendo,  estas manos torpes las siento ágiles cuando veo a los muchachos trabajar. Camino con las piernas que  pide prestadas mi imaginación.
— Seba, no se vive sólo de sueños.
— Mauro, tus sueños no los vivís,  yo sí, con ellos soy libre, me siento digno, este refugio me pertenece y nadie me lo va a quitar. Aunque me lleven a un pensionado como el que decís, estaré en una infame jaula.
— No puedo dejarte, amigo.
— Podés.  Es lo que yo quiero. Vení a charlar cuantas veces quieras y a lo mejor se anima a visitarme Emilio. Avisale que sólo puedo ofrecerle mate, con agua caliente que me trae el vecino de al lado de mi casa. Seguro que cuando le cuentes a Emilio, pensará que estoy totalmente chiflado.
— No, viejo, no soy tan superficial.
— Mauro, recordemos cuando los tres éramos jóvenes y soñábamos, acaso no los vivíamos. Nos veíamos con barba y apenas  teníamos una rala pelusa. Hablábamos de las mujeres, como si fuéramos expertos amantes y nunca habíamos estado con ninguna. Amigo mío, sé que hoy no vivís en libertad, seguro que trabajás muchísimo para mantener las marcas de tu ropa, poder cambiar el coche para seguir teniendo modelos nuevos. Estás atrapado.
— Tenés razón, Seba.
— ¿Ves?, no sos libre, recuperá tus sueños.
— Volvé, Mauro, decile a Emilio que venga.
— Chau, viejo.  En cuanto pueda estoy por aquí.
   
    Durante dos años lo visité periódicamente. Los compañeros de la mueblería le hicieron una pequeñita casita de madera, con una puerta amplia para que pase la silla de ruedas, una ventana  de cada lado y un tejado a  dos aguas. 

   La última vez que fui no encontré el chalecito, los vecinos me dijeron que Sebastián alcanzó la libertad.
LILIANA VALIDO


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 09:02:11
Dage


RODAR


Dime ahora, dios sin nombre,                                     
qué azarosa cumbre espera mi cansancio                     
y mi aliento.                                                               
Dime si he de morir, ¿cuántas veces?,                           
en desidias y en vacíos.                                               
Nada quiero y no me importa;                                     
sigo siendo roja piedra del camino,                               
fatigadas sus aristas                                                   
al rodar                                                                     
sin mesura cuesta abajo.                                             
Pasan rápidos los bosques, las aldeas,                         
siempre envueltos en la prisa,                                     
pues es propia del camino.                                           
En mi amarga rapidez                                                 
me retraigo y nunca acierto                                   
a mirar                                                                     
cumbres aún más distantes y elevadas.                     
Ni las veo ni me importan;                                           
sólo soy un mal pedrusco arrastrado                           
por pendientes abismales.                                           
Mis innúmeras facetas                                                 
se esculpen y se achaflanan, pues pretenden               
pulirse en geometrías similares                                     
a la esfera.                                                               


Y eternamente rodar                                                   
por las cuestas, por los cauces                                   
de los ríos que en mi vida                                           
-los milenios no me importan-                                             
he logrado cuanto menos vislumbrar.


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 09:08:26
   
Mac de la Torre

El no Poeta

Pertinaz e infame hado
yo resisto tu señuelo,
¡arruina ya  mi desvelo!
Ojos en surco tostado.

Sintiéndome ruin bagazo
confina mi juicio al diestro,
si no conozco maestro,
de sabias letras ni trazo.

Como navío varado
soles conté con recelo,
cogí la pluma del suelo
en tregua con el tarado.

Arrogante, afloja el mazo,
raspa mi rostro siniestro,
tan rico convite vuestro
naciente de un novel lazo.

El guardián sutil y osado
me mostró radiante al cielo,
mira al frente con anhelo,
concluirás  roto y cansado.

Frunció la tinta un abrazo
esclava de lo que muestro,
terminé con mi secuestro;
oda libre en mi regazo.


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 09:11:03
altabix


   
Sombra inoportuna

Texto en homenaje al Profesor Ricard Monforte.

-¿Vives?
-Amando;  que es como caminar cuesta arriba  sonriéndole al camino.
-¿Te importa el silencio?
-Hay un mar de voces y  miradas que me acompañan.
Sólo temo la quietud de los relojes,  tengo prisa pero no por mí, sino por la  tarea inacabada.
-Si no te llevo ahora no te llevaré, no puedo esperar a que descanses; me dices, espera un poco que termine esto y cuando me descuido, otra labor te ocupa.
-Déjalo ya.
-Cesa tú y dame la mano. A otros me he llevado que ni siquiera han sido conscientes de que han vivido.
-Quizá por eso me hiere tu presencia.
-Ven, mi mano es cálida y mi sombra acogedora y serena.
-Apuesto por el sol, la luz, los vientos,  la piel humana, la voz amada y las pasiones, el olor y los sabores.
-No sé de qué me hablas.
-De la vida, de la plenitud de la existencia apasionada.
-Sigo sin saber;  mas no me importa, también yo tengo un trabajo pendiente.
-Sombra inoportuna.  Te encuentro decidida e inflexible. Qué prisas te han entrado.
-Ven, ellos te amarán a través del recuerdo.
-Ellos a quienes amo. Mi cuerpo quizá te llame,  pero mi alma está sobrada de vida, de amor y de canto. ¿Tiene que ser ahora?
-Tiene que serlo
-No extiendas aún tu mano. ¿Qué siento?
-Son mis brazos rodeándote,  todo ha terminado.
-¿Qué siento?.
-El amor de quienes dejas, que trasciende los espacios persiguiéndote.




Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 09:13:59

Candela Martí



NIÑOS SOLDADOS
(Versos breves)


Países
aislados
con niños
soldados.

Mil tribus
sin techo;
martirio
y acecho.

Los hombres
sin tierras
se matan
en guerras.

Agobia
la hambruna.
Limosna
ninguna.

El mundo
sin vida,
por causa
suicida.

Mas, sólo
valientes
construyen
los puentes.


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 28, 2017, 09:14:51
cielo claro

   
PUNTO INMORTAL

Desde un punto inmortal,
me lapida la terca incertidumbre
como el fulgor de una onda sutil
fundiendo al rojo, esencia y corolario.

¿Por qué las ilusiones se evaporan?
Porque mi crédula pupila
captura las señales
de mis ejes lindados de ilusiones,
en busca de una perfección
inexistente.

Los juegos del destino en mi baúl se cargan
como un pesado error sin avenencia.
Al viento las semillas  se arrebujan
y el surco perforado descubre su abandono.


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 29, 2017, 09:22:52
   
Revelación

Miró hacia atrás y dijo:
-¡Ah, caray! ¡Tengo alas!

Orlando


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 29, 2017, 09:24:13

Lady Ágata

   
Bajo la mirada de Cupido

Hoy hace una noche cálida, la temperatura inusitadamente elevada para estas latitudes, incluso durante la época estival, parece haber impregnado las paredes de la habitación diminuta que me rodea, saturando las cortinas de un aire espeso y recargado. Apenas una suave brisa se filtra por la ventana permitiéndome respirar efluvios de nocturnidad.
El anacrónico edredón nórdico de vivos colores terracota y crema de mi cama, pequeño cómplice de mis noches de soledad que se convierte en tus brazos arropándome durante el sueño, reposa con dejadez en un costado desposeyéndome del tacto, del sentir sobre mi piel la ternura inmensa que atesoran tus abrazos, de esa sensación de estar a salvo, protegida del mundo y sus tristezas al margen de todo y de todos en un universo sólo nuestro.

En algún lugar lejano te imagino a estas horas dormido profundamente. Aprovecho la ocasión para rememorar cada uno de los minutos de nuestra segunda noche de amor. ¡Bendito insomnio! me permitió aprenderme tu respiración y su ritmo, la fragancia de tu aroma y tus agitados movimientos, en el lecho enorme donde tuvo lugar la unión sublime de nuestros cuerpos bajo la misteriosa mirada, entre suspicaz e ingenua, de aquel ángel Cupido testigo mudo de un instante de nuestras vidas sin parangón donde alcancé la gloria y me sentí en la antesala de la dicha eterna.
Allí, despojados de prejuicios, piel con piel, dejándonos consumir por el ardor de la pasión, te percibí con los ojos del alma mucho más allá de lo superficial como a un ser al que adoro en su totalidad sin que exista ningún rincón oculto de tu anatomía que no evoque la palabra placer con el mero conjuro de su recuerdo.


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 30, 2017, 08:36:32

Rosa

   
Las Aguas Mansas (Soneto Acróstico)



La inspirada eufonía de una fuente   
acomoda el latir de mi existencia     
serenando la psique con su esencia, 
aguas tibias arrullan dulcemente. 

Gestoras de  un secreto impenitente 
urdido en la matriz de la conciencia,
adulan a la Luz con su presencia   
silbando su reflejo hacia poniente.

Murmullo musical en puber gozo,   
agostan los dolores a su paso     
nacidos del misérrimo sollozo.

Salpican con efluvios el ocaso   
anhelante del núbil alborozo   
seduciendo a las musas del Parnaso.

(23/9/2011)


Título: Re: Agosto 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 31, 2017, 10:44:38
César Augustus

   
A LOS CORRUPTOS

Manos ágiles, mentes ponzoñosas,
sepulcros indultados por el miedo,
señaláis al demonio con el dedo
mientras prendéis a Dios cortando rosas.

Lejos de retahílas bondadosas,
prefieren mis palabras el denuedo,
  la teúrgia motriz del desenredo
 al liquidar con lazo a las raposas.

Niebla y luz secretean los delirios
infames de falsarios exegetas,
a la sombra del hambre, Biblia ausente.

Alfa y omega trucan en los cirios
las luces donde vibran los profetas,
aprendices sagaces, soplo ardiente.

augustus