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METÁFORAS => BLOG del FORO METÁFORAS => Mensaje iniciado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 05, 2017, 06:28:33



Título: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 05, 2017, 06:28:33


ojaldeb

Tanka

en el crepúsculo
muchedumbre de estrellas
fanal de sombras
ladrándome con rabia
desde los diccionarios


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 05, 2017, 06:29:22

El gesto impasible
de una mujer, la mujer  de enfrente.
Sin  ni siquiera mirarme
me contó cuanto le pasaba

ROSTROS QUE HABLAN


Desconozco a la  mujer,
sombra del dolor tallada.
En su gesto enmudecido
surge una furtiva lágrima,
lame  el humo de la hoguera
furiosa  bajo  su entraña,
negro era el vapor, negro,
como el luto que llevaba.

  Su  amargura se difunde,
 gime  el viento enajenado.
 Le despojan de  su amor,
  sangre fría,  desamparo. 
 Se me estremece la piel,
mis ojos huyen en llanto
al arroparla su hijo,
con  emocionante abrazo.

Los vacíos enmudecen
 esbozándose en el rostro,
  en la noche viste el lecho,
inventa aromas y arrojos.
 Se le duerme el nombre instado
en un eco de su soplo.
Sueña:  su talle ceñido
por quien la aguarda en reposo.


Carende
09/07/10



Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 05, 2017, 06:30:27
   
Quinteto

Ojos pulcros, portales de alegrías,
boca de brisa, brescas de dulzura
me contaron, mi bien, que me querías,
y abrigo obtuve en la sutil ternura
etéreo cendal con que dormías.

Nardy


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 05, 2017, 06:31:35
POR TAN DULCE AMOR SUSPIRO.
 
Por tan dulce amor suspiro,
en tu celo me consumo,
mi fragancia va en el humo,
gema, rayo en su zafiro.
 
En el latir de las albas
explosionan tus colores,
la linda faz de las flores
bendice los rezos malvas.
 
Y yo acudo a tu presencia
a empaparme de tu aliento,
aturdida te presiento
en el mar de mi conciencia.
 
A tu luz nacen mis versos,
de tus plantas olorosas
surgen virginales rosas
hacia ti sus tallos tersos.
 
Se murió la sombra fría
por el cerro y con presteza,
me libro de su fiereza
y vuelve al fin mi alegría.
 
Las sutiles golondrinas,
sus alas, rico tesoro,
peinan al sol con decoro
entre nubes diamantinas.

MªAntonia


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 05, 2017, 06:32:32
BOHEMIO, TRISTE ILUSIONISTA
 
 
 Cansado de soñar con ser artista,
tripulante de un mundo de problemas,
llora el bohemio, triste ilusionista.
 
Convertido en absurdo conformista,
carga en hombros la cruz de sus dilemas,
cansado de soñar con ser artista.
 
Exangües, las quimeras en su lista
confúndense en la noche, obscuras gemas:
llora el bohemio, triste ilusionista.
 
En su drama no es protagonista,
vive en un mundo sin virtud ni esquemas,
cansado de soñar con ser artista.
 
Cronos, su desalmado antagonista,
le quitó sus canciones y poemas.
Llora el bohemio, triste ilusionista.
 
Por azares del sino; cruel bromista,
implacable inventor de teoremas;
cansado de soñar con ser artista,
llora el bohemio, triste ilusionista.
 

©®By Raúl Valdez
05/13/2006


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 05, 2017, 06:33:39
Alpha_Centaury
   
Ladrón de exhalaciones

La vieja partitura, fiel mortaja,
crisol de inarmonías discordantes,
se prende, sin obstáculos inanes,
en el cieno febril del melodrama.

Mi suerte juguetea con las algas
moradoras en lechos despreciables;
desabrigo de luces o señales,
un justo colofón de mascaradas.

Tu espíritu clausura corredores,
mal recuerdo bulímico, me agota;
astuto, cruel, ladrón de exhalaciones.

Porvenires quebrados de las rosas
impregnan, siempre, sábanas que roes
al desatar tu lastre hacia la gloria.


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 05, 2017, 06:34:45

Erial
   
La calle del Cabrito

Pequeña , soy mínima, muda, casi invisible. No tengo recuerdos de mi vida anterior, no sé quién fui. En mi cabeza sólo habitan sus voces retumbando como en un eco interminable.
Todo era culpa mía, mi forma de ser, mi modo de vestir, mis palabras inadecuadas. A pesar del paso del tiempo no supe corregirme . Por todo ello, me encuentro en esta situación, sin salida, sin escape. Donde quiera que esté, él estará presente.

“ Podemos ayudarte”. Sus palabras no eran  diferentes a tantas otras.
Levanté la cabeza, en sus ojos  se veía algo más, una luz que sí parecía tener salida.  Alivio, eso sentí, sus pupilas mecían las mías. Aunque mi primera respuesta fue “no, dejadme en paz”.
Con cierta reserva, acepté  a tener un nuevo encuentro donde expondrían su modo de trabajar.

Acudí a la cita asustada, sin la certeza de para qué, ni con quién estaba citada, si era hombre o mujer, o ambos. Sólo sabía que su mirada sí era sincera, que creían en lo que decían, y su mensaje “ Podemos ayudarte” era real.
A día de hoy, no consigo recordar todas sus explicaciones, qué palabras usaron;  poco a poco me convencieron, de lo único que estoy segura es de la sensación. Me estaban regalando la libertad.  Sí, decidí tomarla, de cualquier modo apostaría por ella.

Tuvo que pasar mucho tiempo, yo era una mala alumna y me costó bastante aprender; las prácticas de interpretación parecían salir perfectas en los ensayos, después, llevadas a la práctica dejaban mucho que desear. En lo que sí tuve cierto triunfo fue en el manejo de los narcóticos y, extrañamente, tenía una puntería infalible.  Muy despacio, iba adquiriendo otras habilidades, el mejor resultado de todos fue que él me creía por completo aniquilada.

Según ellos, mis libertadores, ya estaba preparada para finalizar la tarea, y así lo creí.
Quise ser benevolente, piadosa, esperé que fuera un domingo,  él estaba más guapo que nunca. Salió de casa como siempre, dando un portazo después de llamarme “gorda de mierda”, yo saqué el bolso que ya tenía preparado en el armario, me quité la bata, y me calcé los mismos zapatos que llevaba la última vez al ingresar en el hospital, allí me llevaron rota, y ellos me compondrían para siempre. Dejé el televisor  en marcha, la luz del comedor encendida, y la olla expres silbando.  Con todo sigilo junté la puerta, bajando despacito las escaleras, en poco menos de veinte minutos estaría en el lugar escogido.


La calle estaba muy concurrida, bares, pubs y  sombríos garitos  inundaban el barrio, fácilmente lo distinguí entre los demás, esperé, no tardó en salir, subía  por la calle hasta llegar a un  callejón: calle del Cabrito,  como siempre, estaba a oscuras; era el sitio idóneo, y allí  de un certero disparo, lo abatí, cayó a plomo, su pobre cabecita no resistió el impacto.  Respiré, en muy poco tiempo estaba en casa,  cerré despacio la puerta, y la volví a abrir escandalosamente, a la vez que pulsaba el timbre de mi vecina,
Un poco de sal, eso fue lo que me llevó a llamar a su puerta, ella muy amable me la dio,  a la vez que me decía, “no te preocupes, la sal no se devuelve”; muchas gracias, de ningún modo podría devolverte el favor.



Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 07, 2017, 11:06:12
Sedienta  de sosiego

Sedienta de sosiego,
lo busco en el abismo
de las dudas. Sus velos

habitan mi memoria.
Los fantasmas regresan
del pasado y convocan

horizontes opuestos.
Anidan torbellinos
en la mente del tiempo.

Liliana Valido


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 07, 2017, 11:08:11

Dage


LA CONVERSACIÓN


Se dijeron alabanzas que, por decoro, no repetiré. El árabe pronunció su nombre sin omitir detalle, el chino mesuró su linaje acompañando a cada ancestro con espléndidas metáforas. Durante aquella conversación, que tuvo lugar en el desierto, nacieron y murieron oasis y civilizaciones.
   Al fin de los días, el chino degolló al árabe y abandonó el desierto.


   -¡Espléndido! –exclamé, aplaudiendo al narrador.
   Bioy Casares sonreía recostado en su silla.
   -¿No has aprendido nada? –preguntó Borges. Quizá había un deje de sorna en su voz, imperceptible para mí a causa de su acento argentino, pues me era extraño.
   Les miré confundido. Aún hoy me trastorna la dualidad de aquella sola palabra, la misma que subyace en las caras borrosas de mi recuerdo.


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 07, 2017, 11:09:25
El no Poeta

Pertinaz e infame hado
yo resisto tu señuelo,
¡arruina ya  mi desvelo!
Ojos en surco tostado.

Sintiéndome ruin bagazo
confina mi juicio al diestro,
si no conozco maestro,
de sabias letras ni trazo.

Como navío varado
soles conté con recelo,
cogí la pluma del suelo
en tregua con el tarado.

Arrogante, afloja el mazo,
raspa mi rostro siniestro,
tan rico convite vuestro
naciente de un novel lazo.

El guardián sutil y osado
me mostró radiante al cielo,
mira al frente con anhelo,
concluirás  roto y cansado.

Frunció la tinta un abrazo
esclava de lo que muestro,
terminé con mi secuestro;
oda libre en mi regazo.
Mac de la Torre


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 09, 2017, 06:24:44

altabix


   
Angela

Ella se acercó a él, puso su mano derecha sobre la mejilla de Víctor,  le miraba feliz.
-Sin tus labios, regaliz tontorrón- dijo-no habría disfrutado este mal día-.
Ella amaba a otro, pero deseaba los brazos de Víctor.
Al atardecer, toda la esmerada educación que Angela había recibido, quedaba aletargada por los impulsos de su deseo. Todos los miércoles, buscaba cualquier excusa para salir unos minutos antes del trabajo. Sus compañeros intuían el objeto de sus escapadas, apenas algún comentario irónico al día siguiente.
-Deja de mirarme- le dijo ella -nunca me mires después;  te lo he dicho tantas veces ya...-
-...Que debería recordarlo, lo sé- le contestó él.
Le miraba conteniendo un golpe de ira, que hubiera estropeado quizá su furtiva relación.
-Así es- le recordó.
-Los dos sabemos- dijo él -lo que hacemos aquí, vienes y tomas lo que precisas y te quieres ir... como si nada hubieras hecho; no curo la mala consciencia-.
El silencio de Ángela, mientras acababa de peinarse, indiferente ante el espejo, que le mostraba su rostro en aquel cuarto de baño; un rostro satisfecho a la vez que molesto.
-No quiero discutir contigo- fue lo único que respondió,  conectó su teléfono móvil y lo introdujo en su bolso; salió a la calle sola, despacio.
Las ciudades,  son laboratorios en donde los demonios experimentan,  las calles ríos de caras que no deseas mirar.
Y él la abrazaba como ningún otro podría hacerlo; ella le deseaba y no quería perderle, no podría explicar sin embargo, la desazón  que le provocaba, entregarse así,  a la naturaleza más animal de sí misma.
Volvía a casa; como todos los miércoles, algo más tarde de lo habitual con su sonrisa y su personalidad adusta y centrada.
-¡Ricardo!- llamó nada más entrar.
-Estoy en la cocina- la voz de Ricardo guió sus pasos y fue hasta la cocina; le abrazó.
-Te quiero- le dijo.
Él se sintió feliz y amado, la abrazó y le dijo cuanto le amaba él también.
Ella le miraba; le miraba a los ojos y él no veía en los de ella  nada extraño, salvo a una mujer que decía amarle.
-Si supieras- pensaba ella,  mientras su sonrisa acariciaba la mirada de Ricardo. -si lo supieras....
Ricardo volvió al asunto que le ocupaba,  ella le observaba; desde hacía días que quería contarle lo que ocultaba, pero el miedo, la pereza, el acomodamiento y el interés lo impedían.
Al cabo de unos minutos,  Angela abandonó la habitación,  estaba ansiosa y meditabunda.  ¿Serviría de algo confesar su infidelidad, cuando jamás abandonaría a Ricardo a cambio de un semental?.
Convencida de que Ricardo no entendería nada,  que no podría entender que ella, le amara hasta sufrir. Cada noche de miércoles agonizaba bajo el techo de su casa, cubierta por las mantas y delante del espejo.
-¿Te preocupa algo?- Ricardo la observaba y se acercó a ella.
-No, el trabajo.
-Entonces déjalo para mañana.
-Sí- sonrió Angela -mañana quizá será mejor.


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 09, 2017, 06:25:25
Para el e-book de Chamuyeros 2010.

Baila con la tierra.
El compás del aire cubre su interés.
Por viso, la brisa
adorna la ruta con halos sinuosos.
Color puro, ágil.

Corrientes felices. Riachuelos vivaces.
Quejumbre en la boca, penosos plañidos.
Carámbanos dóciles.
Oscilan susurros
en las centenarias rejas del balcón .

Y parte el otoño. Circulan, en paz,
las nieves, los lagos de niebla y de luz.
Engullen la fobia y crepitan ascuas
por el surco horrible del abismo fútil.

El viento la acuna.
Le ciñe, sutil,
el cinto, tan fuerte, su ansia, tan débil.
Gira, trota y rompe en tenaz empuje
el talle del prado
fiel, redondo, inmóvil.


Danza, luz inútil, horno de la mente
de un ser que restringe
la vida, el espíritu.
En un rayo fósil, situó el humus,
volcanes de piedras, torpes sirimiris,
turbas misteriosas.
Paraísos ciegos.


La música extraña,
sigilo inmortal.

Corregido en el foro Metáforas de Diana Gioia.
(c) María Teresa Aláez García. Mayte Aláez. Mtiag.Pernelle.


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 10, 2017, 02:36:34

Candela Martí

   


NIÑOS SOLDADOS
(Versos breves)


Países
aislados
con niños
soldados.

Mil tribus
sin techo;
martirio
y acecho.

Los hombres
sin tierras
se matan
en guerras.

Agobia
la hambruna.
Limosna
ninguna.

El mundo
sin vida,
por causa
suicida.

Mas, sólo
valientes
construyen
los puentes.


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 10, 2017, 02:37:58

   
SALDO FINAL

Deshabitada, como el desliz breve
del saldo final
de una ilusión sin compromiso,
en ese recodo me siento
estando lejos de tu geografía.

 (Freya)
1º de Abril 2012.


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 12, 2017, 09:05:58

Orlando
   
Revelación

Miró hacia atrás y dijo:
-¡Ah, caray! ¡Tengo alas!


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 12, 2017, 09:06:51

Lady Ágata

SOL Y FUEGO

Retrocedo en el tiempo a mis días de residencia en una casa de campo otrora perteneciente, por partes iguales, a un extravagante multimillonario y a su socio, el padre de mi primer marido.
En aquel lugar, años atrás, se celebraban todo tipo de fiestas y bacanales. Los vecinos, para evitar los ruidos de las orgías nocturnas, fueron vendiendo los chalets colindantes, que iban adhiriéndose a la propiedad.
La vivienda en cuestión estaba rodeada por una considerable extensión de tierra donde crecían plantas exóticas en torno a dos piscinas flanqueadas por palmeras. Había rosales silvestres desparramados por los muros, una inmensa pinada, chopos, un huerto de naranjos, limoneros, mandarinas, melocotoneros, granadas y jazmines trepadores que impregnaban de aromas sensuales las tibias noches.
Solía subir a lo más alto del edificio principal y, en la terraza, completamente a salvo de las miradas de curiosos, disfrutaba tomando el sol desnuda. La luz solar me devolvía las energías, sumiéndome en un estado de deleite difícil de describir.
Tendida en el suelo, me iba quitando lo que llevaba puesto poco a poco, como una especie de ritual. Luego, con toda delicadeza, cubría mis botoncitos de cuarzo rosa con un par de borlas de algodón. Separaba las piernas dejando al descubierto las partes más íntimas, húmedas siempre... húmedas. Los rayos de sol besaban ardientemente los labios tabú liberados, orquídea envuelta en rocío de deseo.
Con frecuencia, me llevaba una botella de cerveza bien fría con la que entablaba una especie de juego erótico dejando caer unas gotas de la bebida sobre el vientre que, al descender, hacían estremecer mi bosque oscuro: manantial de lujuria para muchos, privilegio de nadie por entonces. Tendría que esperar casi una década para encontrar un hombre que estuviese a la altura de las circunstancias, alguien que sé que podría llevarme a las más altas cotas del placer... si él quisiera.
 

Ya de regreso, en el momento presente, envuelta por toda vestimenta en su jersey rojo, el cual aún conserva su aroma, escribo estas líneas mientras una lágrima caprichosa me traiciona delatando que le echo de menos -¡cuánto le extraño!- durante sus periodos de ausencia.
Tal vez, pronto, en un lugar paradisiaco, sumidos en la soledad que las parejas de enamorados tanto ansían, pueda repetir mis baños de sol al desnudo permitiendo que esta vez sea su jugosa y cálida lengua -sol y fuego en complicidad- la que surque los pliegues de mi sexo aprendiéndose su geografía, mordisqueando sus contornos, descubriendo todos sus misterios y se adentre sin pudores en las profundidades de mis entrañas.
Cierro los ojos mientras contemplo esta escena aún inexistente. Echo la cabeza hacia atrás intentando en vano que mi boca le atrape, le lama, le bese... devolviendo placer por placer, amando y siendo amada.



Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 13, 2017, 10:46:24

Rosa

   
El Valor de la Palabra


Del arpegio de una palabra         
surge la luz en las tinieblas;       
la armonía rasgó las sombras,     
brunos tules de la quimera. 
Es elixir del pensamiento,             
concibe y conforma la idea;         
es, la erudición, su baluarte,                   
nívea pulcritud, su médula.       
Hemos de extremar el cuidado     
a la hora de uncir la lengua;   
donde con ominosa voz,       
alza su vacuidad siniestra,           
llegando a resentir la vida           
del que “sin ton ni son” la suelta. 
El Verbo dimana del Éter 
fiel lacayo de la belleza;   
no indómita cacofonía,
ring de insustanciales simplezas.
Narrada, melódico himno; 
ubérrimo bemol, impresa;
nunca el insufrible quebranto 
de intrascendente verborrea.   
Urdidos gracejo y donaire,   
empavesados de cautela,               
logran destilar con su hechizo     
miel de simpatías ajenas.             
La cultura nos enriquece   
con variado caudal de ideas,   
rindiendo ocasión de aducirlas 
al blandir palabras certeras . 
Las tertulias devienen trovas,     
fruto de eurítmica epopeya,             
haciendo florecer el garbo,             
ungidos orador y audiencia.
             


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 18, 2017, 10:34:10
   
POR MI CAMINO (Dedicado a Diana)

Sinalefa del ¡ay! con la memoria,
desbordada malicia de lebreles,
¿sentís en un rumor de cascabeles
mi constante liturgia laudatoria?

Evoco los efluvios de la gloria
cuando la luz doraba los laureles,
las sonrisas sonámbulas, las crueles
certezas, ilusión de la victoria.

Senderos bifurcados, ¿es mi sino
una fuerza de rosas decaídas?
¿Tal vez de la piedad su flor desnuda?
 

Errática la sombra del destino,
libera de mi ser las florecidas
verdades desterradas por la duda.


II


Desplegadas las velas en mi ruta,
busco sin fe la guía de la suerte,
para  sembrar dondiegos en la muerte
y reprimir las voces de mi gruta.

El tiempo me regala su batuta.
Matizaré mi luz en aguafuerte,
donde se funde la piedad inerte
del corazón sorbiendo la cicuta.

Camino de la paz, oculto cielo,
¿Con qué fusil de rosas se dispara
el gozo de truncar el desconsuelo?

Quisiera demoler antiguos faros,
enfrentarme con bríos a mi clara
derrota sin cuartel, al raso vuelo.

augustus


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 19, 2017, 08:03:15
Aléjate


Repercute la savia
del dolor sempiterno,
con aureolas, cosmos de distancia,
la siniestra verdad acoge el cuerpo.

El atisbo de duda
se sumerge en espinas y acritud
me rondan las vorágines hirsutas
escarchando el verdor del altramuz.

Aléjate de mí.
No pases por la acera.
El vaho de mi esplín
podría conmover a Anaxareta.

¿Comprendes que prefiero tus desaires
a sentirte en la voz misericordia?
y cubrir tus halagos lancinantes,
para odiar tu memoria.

Albadiosa


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 19, 2017, 08:04:21
FULGORES Y CRISTALES

Soy arcilla en tus manos de alfarero;
aromosos, floridos ventanales
y luminosas fuentes de vestales
se funden en tu líquido aguacero.

Y calmara tu sed mi abrevadero
revestido de urgentes bacanales;
con alas de fulgores y cristales
seré la mariposa en tu romero.

Plenitud de verano,
nocturnos diapasones de las rosas
entrelazando pieles a porfía.

compendio de armonía
en mansiones de luz, esplendorosas.
Tu pulso en mi latido, soberano.

María Bote
15 – 2 - 2014


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 19, 2017, 08:05:12
Roble Añejo

Intuye la llegada del estío
y él no quiere olvidar, su corteza
de árbol del amor y de certeza
renace con la gota de rocío.

Ocre piel adornada con retoños
cuidados con pasión en triste invierno,
ponía primaveras, dulce y tierno,
en vergeles perdidos en otoños.

Va cubriendo las fibras carmesí,
envoltura marcada por las grietas
del calendario implacable. Secretas
sacudidas, vetusto frenesí.

Es la epidermis del mutante, roble
añejo, que revive puro y noble.

Gisela Cueto Lacomba
21 de enero del 2009


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 21, 2017, 02:33:01

Wella

   
Jirones de pecado.

Surgió la disyuntiva impresionante
de escoger el presente o el pasado.
La ausencia me resulta irrelevante,
motivos de un final inusitado.

Se revela el futuro en un instante
zurciendo sus jirones al brocado.
Hay tintes escarlata en mi semblante
al evocar escenas de pecado.

Mi piel iridiscente por la furia
instiga mi memoria, me consume
su mirada hechicera en el flirteo

sutil de sus abrazos de lujuria.
Absorta en la utopía, su perfume
invade el subconsciente de deseo.


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 21, 2017, 02:33:58
CALENDARIO
(Silva)


Retales de finita juventud,
martirio de existencia proverbial.
Del amor, la quietud,
un efugio abismal;
reposan los andrajos de mis sueños
en libre concesión de mis empeños.
Desterrada la noche
al radiante claror,
irrebatible y misterioso broche
a la memoria en su cubil rector.
¡Basta al miedo letal
de la cruel senectud!

MaríaValente


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 22, 2017, 02:15:35
Irene

RECUERDOS DE UNA BRIZNA


Me inundaba tu aroma
de princesa cautiva
en aires de un ensueño.


Me inundaba tu ritmo
en agros de laúd
como lapsus de amor.


Me inundaba tu aura,
el querer triste y vil
de tu débil volumen.


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 22, 2017, 02:16:58
Calendo Griego
   
El poeta no muere

Es el ensueño extático, profundo,
coplas de estrellas de la libre hondura,
tañidos de cristal, la partitura
de infinitud y calma, otro mundo.

Broma inclemente de los vastos cielos
para saciar abulias inmortales,
donde ríen con cirios las vestales
cantando sus azules terciopelos.

No lloren, sólo esperen, una llama
alumbrará la inconsolable ausencia,
su rostro en la feliz reminiscencia.

Ensalzado de gloria y justa fama,
como un ilustre héroe dormido,
despertarás, poeta, del olvido.


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 23, 2017, 12:22:25
ojaldeb

Problemas


Serían más o menos las diez de la noche del jueves y estaba tumbado en mi cama, solo, pensando en que las cosas no me podían ir peor. Quería dormirme, pero… aun ahora no me resulta difícil recordar esos pensamientos que entonces no me soltaban.

Cincuenta y cinco ya —el jueves fue mi cumpleaños— y nadie se ha acordado de felicitarme, ni siquiera mi esposa, ni mi hijo. Nadie. Y como había tenido una bronca con mi jefe… Qué listo, que me quedase a echar horas ¿un trabajo urgente?, ¡ya!, y si le hago caso, ¿qué?, ¿me habría pagado luego todas las horas o sólo la mitad, como hace siempre?, que no, que estoy harto, que no echo ni una hora más, ¿no es él quien se lleva las ganancias?, que eche él las horas, si quiere. Y lo que me encontré al llegar a casa, después de estar todo el día aguantando putadas, llega uno a casa y ¡zas!, nada más pasar la puerta, ¡zas! la esposa de uno esperándole. Por la cara que ponía barrunté que no me esperaba para felicitarme el cumpleaños, menudo cómo me miraba antes de darme la noticia:
 
—"Tienes que ir a la comisaría, a tu hijo le han cogido rompiendo los cristales de las paradas del autobús, esta tarde llamaron, que fuera su padre a pagar la multa y a llevárselo".

¿Mi hijo…?, ¿qué pasa, que ella no es su madre?, ¡quinientos euros, sinvergüenza!, y el comisario:

—“¿No sabe usted que su hijo es responsabilidad suya?, ¿que es usted el que tiene la obligación de controlarle?"
—“¿Que si sé qué…?”

¡Claro que lo sabía!, por eso no dije ni mu, pagué, agaché la cabeza y me fui con el sinvergüenza y… luego, cuando le doy la bronca, va y me dice que él no tiene la culpa de haber nacido, que me hubiera puesto un globito, ¿un globito?, ¡joder!, si yo con su edad le digo a mi padre eso… me enciende las costillas con el cinto, ¡joder!, ¿y qué hago?, si regaño a la criaturita, malo, me toca discutir con su madre, y si no, ella luego va y me echa la culpa de su mala educación y de las cosas que hace la criatu… después del berrinche, encima, me fui a la cama sin cena.   
No sé cuánto tiempo estuve queriendo cerrar los ojos, ni sé la hora que era cuando me dormí; pero el sueño que tuve fue tan real que aún hoy, tres días después, lo veo como si  fuera una película que continuara pasando delante de mis ojos.   

Yo iba por un lugar que no reconocía, a mi alrededor, hasta donde me alcanzaba la vista, arena y unas rocas negras con formas redondeadas, igual a las de esas islas volcánicas. Por todas partes un vaho amarillo que salía del suelo, con un fuerte olor a  azufre, se me agarraba a la garganta robándome el resuello. De pronto, un ruido hizo que volviera la vista a mi derecha. Como unas hienas enanas, con el pelo negro y una enorme cabeza, iban y venían  entre las rocas. Sus ojos… ¡vaya ojos!, los de la niña del exorcista, los mismos, me miraban a la vez que me enseñaban los dientes y me gruñían. Empecé a correr, pero no avanzaba, era como si estuviera dando zancadas en el mismo palmo de tierra. Empecé a sentir el fuego de su aliento rozándome los tobillos. Cien zarpas me golpearon por detrás. Caí al suelo hecho una madeja. Dientes de acero se me hundían en los muslos, en los brazos, por toda la espalda. Oía, entre gruñidos, cómo mi carne se desgarraba. Me vi los huesos, mis propios huesos, de los que colgaban harapos de mi propia carne y… ¡zas! El silencio. Al principio no me ubicaba, aún sentía todo el cuerpo dolorido, empapado, ¿era sangre?, tenía la boca seca, pastosa, la luz entraba por la ventana, ¡por mi ventana! Me tuve que tocar para convencerme, ¡sólo había sido un sueño!, pero el corazón seguía pataleándome entre las costillas. Esa noche hasta los sueños iban a por mí. Miré el reloj, eran las tres de la madrugada. A mi derecha mi esposa, dormía. Me levanté con cuidado y fui a la habitación de mi chaval, también dormía. Me di una ducha para quitarme el sudor. Luego, en la cocina, puse la radio, uno de esos programas en los que la gente llama para contar sus cosas. Me serví un culito de güisqui con hielo. Se estaba bien allí, a oscuras, "empelotas" en medio de las corrientes de aire, con todas las ventanas de la casa abiertas de par en par, escuchando a aquella gente de la radio contar sus putos problemas. 



Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 23, 2017, 12:23:12
SUEÑO DESPIERTA

Absorta contemplo  bailar  a las nubes,
apunta en la escena tu grácil semblante,
contornos de  afeites  y  mantos azules. 
Vislumbro la gloria,  almas celestiales.   

Tus ojos traslucen los Campos Elíseos,
la última estancia de penas curtidas
y el cielo te otorga  reposo infinito,
karma sosegado, mar de  tu energía.

 Intuyo un oasis, en él,  los encuentros;
 rocío de amores segrega la aurora,
vergeles sembrados de rotos deseos,
 libres golondrinas  cubren  blancas rosas.

Tu paz  absoluta con fervor imploro;
un flujo de estrellas,  arco de  galaxias.
 Olvido el recuerdo que ahoga mis soplos,
¡fue vida doliente a golpes robada!

26/10/09
Carende 
 


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 24, 2017, 01:03:42
Libertad

Respiro libertad cuando camino,
sacio mi anhelo sin buscar la fuente,
agua serena ofrece a mi destino
otra fontana, luz muy diferente.
 
Hoy siento desventuras en tu sino,
nada me lleva hasta tu corriente
capricho de mujer, un desatino
vejando mi mirada transparente.
 
Se terminó tu tiempo de ventura
los rastrojos y flor del agavanzo
visten tu prado en nueva cortesía.
 
Sin jardines de flor en galanura,
son tus perfumes ramos de mastranzo
brotados en rivera helada y fría.
 
                                                 Nardy
27-07-05


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Julio 24, 2017, 01:04:50
El perfume de las flores.
 
Al perfume de las flores
le cantan los trovadores.
 
Tú viertes mil perlas rojas
a mi cáliz que deshojas,
yo te bebo sin congojas.
 
Armonizan los amores.
 
Rejuveneces mis cielos,
se alejan los desconsuelos
cuando me cubren tus velos.
 
Se deshacen mis temores.
 
Enredado en la ternura
de mis senos, alba pura,
entrégate sin mesura.
 
Y relucen los candores.
 
Al perfume de las flores
le cantan los trovadores,
armonizan los amores,
se deshacen mis temores
y relucen los candores.

M. Antonia



Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 08:03:57
MI OCASO
 
 
¿Quién no admitirá retraso?
Mi ocaso.
¿Alguien ultima mi suerte?
La muerte.
¿Cómo figuro en la historia?
Sin gloria.
De mí no existe memoria,
dios Cronus fue mi rival,
oteo el obvio final:
mi ocaso, muerte sin gloria.
Raúl Valdez


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 08:08:17

Alpha_Centaury

   
Ladrón de exhalaciones
La vieja partitura, fiel mortaja,
crisol de inarmonías discordantes,
se prende, sin obstáculos inanes,
en el cieno febril del melodrama.

Mi suerte juguetea con las algas
moradoras en lechos despreciables;
desabrigo de luces o señales,
un justo colofón de mascaradas.

Tu espíritu clausura corredores,
mal recuerdo bulímico, me agota;
astuto, cruel, ladrón de exhalaciones.

Porvenires quebrados de las rosas
impregnan, siempre, sábanas que roes
al desatar tu lastre hacia la gloria.


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 09:06:43
Erial

No desees convertirme                 
en la escena  errónea,                 
el acento esclavo.
 
Persigo fallar al rozarte,                   
acotas un efímero guión,   
sustituyes  por arte lo absurdo 
de nuestros  brazos  ciñéndose.
   
De pronto, un golpe brusco de claqueta, 
dicen:  la damos  por válida.


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 09:08:26
La magia de la naturaleza


Se escucha la agonía del otoño,
sus signos despojados, huye el aire.
Arrasa el verde, grises los anhelos,
pregona los adioses, sus ahogos.

Desnudos los ramajes no se inquietan,
es la vigilia muda del origen.
El reposo divaga, inadvertido,
en brazos del invierno, teje penas.   

Sucumbe en el exilio, vacilante,       
débil, cierra sus párpados, lo duermen
las brisas que sonríen esperanzas.

El color renovado, frondas, aves,
rumores de capullos resplandecen.
La primavera viste finas galas.

Liliana Valido


Título: Re: Julio 2017
Publicado por: María Teresa Inés Aláez García en Agosto 25, 2017, 09:15:01

Dage
   


CECILIA

La noche en que quedé con Cecilia –noche cálida de finales de primavera, a la luz de las velas, lo bastante cerca del mar y alejado del centro para escuchar el rumor de las olas- era un amasijo de nervios bajo una máscara cortés. No tenía expectativas; mejor dicho, quería pensar que no las tenía. Los días anteriores a su llegada se me hicieron eternos, no dejaba de mirar el reloj con la sensación de que el tiempo se había detenido, sólo por jorobar. Temía que por la misma razón, en el momento de la verdad pasara demasiado rápido. Claro que tenía miedo, ¿quién no lo tendría? ¿Alfredo? Él no se había comido un rosco en la vida, aunque gustaba de tocarle el culo a la primera que se le pusiera por delante. ¿Agustín..? Agustín, quizá no.
   Cuando levantaba la pantalla del portátil me recorrían grandes escalofríos. Me quedaba mirando mi reflejo difuso en la negrura unos segundos, sólo para volver a cerrar el ordenador y desconectar la corriente. Eso los últimos días; entonces incluso agradecía las voces de mi madre: ¡Son las once, deja el ordenador y vete a dormir ya! Antes de eso estaba feliz, conectado al Messenger a todas horas. Las palabras bonitas y la fluidez dominaban cada conversación. ¡Era tan diferente a la realidad!, ¡y tan real!
   La noche en que quedé con Cecilia me vestí con unos pantalones negros y una camisa; por una vez en la vida utilicé la colonia, olvidada en un estante desde Reyes. Cecilia -¡cómo saboreaba su nombre! Pronto podría, también, pronunciarlo- llegaría en tren a las siete y media. Había logrado convencer a mis padres para que me dejaran volver a casa a las diez, aunque no les había revelado el objeto de la tardanza.
   Mientras caminaba hacia el local donde esperaría, imaginaba cómo podría cambiar mi vida a partir de ese momento. Habíamos hablado mucho sobre ello –siendo riguroso, escrito-, quiero decir, Cecilia y yo, pues teníamos intereses muy parecidos. Sonriendo, recordé cierto descabellado plan para escaparnos juntos a cualquier parte del mundo. Movido por el peso de la balanza también pensé en lo otro, en lo Innombrable. ¿Y si sucedía lo innombrable? ¿Y si a partir de ese día, sólo veía el muñequito rojo junto a su nombre? Lo entendería, aunque me costara, ¿acaso no era así el mundo real? Bueno, ¡pues ya había cumplido los doce! Estaba acostumbrado.
   La noche en que quedé con Cecilia recuerdo que estuve a punto de quedarme en casa. Aquello ya no sería una simple conversación digital, sino algo mucho más serio. ¿Estaba preparado? Tal vez no…; pero tenía que estarlo. No conocía a nadie mejor que a Cecilia, ¡ella tenía que ser la persona adecuada! ¿Quién si no? ¿Natalia, que no dejaba de pellizcarme y lanzarme miradas en medio de clase, con esos ojos tan profundos y negros? ¿María, que inexplicablemente se encogía asustada y se alejaba de mí en cuanto intentaba acercarme a ella? Cecilia era diferente, era un ideal.
   Me senté en la terraza a las 20:25. Estaba anocheciendo y un camarero iba de mesa en mesa encendiendo las velas. Me entretuve en contar los barcos que aún podían verse en el mar. Las 20:30. ¡Qué nervios! Notaba el corazón muy acelerado, no podía dejar de mover las piernas… Las 20:40. Cecilia tendría que haber llegado hacía diez minutos. Me puse aún más nervioso. Cuando medio minuto después sonó el móvil creí que me iba a dar un infarto. Lo saqué del bolsillo entre temblores. No sé si me sentí aliviado al leer el nombre de Pedro en la pantalla. No iba a ser capaz de hablar, de modo que dejé que siguiera sonando. Al rato volvió a intentarlo y le corté la llamada. Eran las 21:00 y Cecilia no había llegado aún. Pedro llamó por quinta vez. Harto, acepté la llamada y saludé. Él no respondió inmediatamente. En su lugar se oyeron algunos ruidos y lo que parecía una risa encubierta. ¿Pedro? –dije. Su respuesta echó por tierra todas mis expectativas. ¡Que te lo has creído!
   Sería exagerado decir que me enfadé con ellos más que conmigo mismo; aún menos con Cecilia, esa chica incorpórea, esa mentira.
   La noche en que quedé con Cecilia me di cuenta de muchas cosas. No sé de cuántas me acuerdo, pero lo peor ha sucedido; ahora veo el muñequito rojo al lado de su nombre, y no me entran ganas de conocer a otra Cecilia. En clase llueven las risas a mi paso. ¿Os lo podéis creer? Sólo María no se mofa, y Natalia, asombrosamente, ha dejado de pellizcarme.